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domingo, noviembre 16, 2014

Interstellar, un Nolanazo

En un día cualquiera, en la sala de proyección de un estudio cualquiera de Hollywood:

Asistente: ¡Christopher, ven, rápido! ¡Alguien ha parpadeado una vez viendo tu nueva película!

C.N: ¿¡Cómo!? ¡Eso es imposible! ¡Con toda la intensidad que le puse! Y el drama y la emoción y la acción… ¡No lo entiendo! Tendremos que rehacer la película y poner diez minutos más de lágrimas, habrá que subir el volumen un poco más y el personaje principal tendrá que tener un drama interior aún más doloroso que lo impulse a seguir adelanta con su misión: salvar a la humanidad. No, ¡esperad! ¡Ya lo tengo! Su misión será… ¡Salvar al universo!

Así debe de ser, más o menos, un día cualquiera en la vida de Christopher Nolan. La lucha de un hombre frente a la humanidad que se interpone entre él y su nueva película, en la que el protagonista, arrastrando una carga emocional pesada como un barco, hace frente a sus miedos interiores y a los problemas exteriores para salvar al mundo entero.

La diferencia es que esta vez la historia transcurre en el espacio (naves espaciales thumbs up!), y en lugar de un Christian Bale batmanizado el prota es Matthew McConaughey. Michael Cane y Anne Hathaway todavía estaban allí.


martes, enero 10, 2012

Otro aburrido debate

El otro día me desperté con un curioso regalo en la mesa de noche. Había apuntado en un papel la siguiente frase: “Continuar con el estéril debate sobre la legalidad del matrimonio homosexual es un lastre que impide al hombre llegar a Marte.” Bastante bien. Deduje que la noche anterior, en medio de la duermevela, una repentina inspiración hizo que brotara, aunque ni recordaba haberla escrito ni le encontré mucho sentido al toparme con ella a primera hora de la mañana. A qué vendría eso.

Así que dediqué el día a poner en orden mi cabeza, y a tratar de adivinar qué me había provocado escribir esa frase en pleno sueño y sin poder recordar cómo. Pero claro, la primera parte de la frase no es difícil de situar. De camino al trabajo, en la radio alguien dijo algo así como que “si a mí no me importa que se casen, lo que no entiendo es por qué lo tienen que llamar matrimonio”. Y es que ahora resulta que somos unos apasionados de la semántica en este país.

Pero las aclaraciones no terminaron ahí. En el descanso del café alguien comentó que por qué una niña de 16 años no puede comprar cervezas y sí que puede abortar; en el periódico un político catalán decía que España oprimía a su pueblo al impedirles expresarse en el idioma de su país; por la tarde, en un bar, en el grupo que estaba detrás de mí alguien protestó “¿por qué hablan de la eutanasia? Yo creo que de lo que hay que hablar es del derecho a la vida”; y al llegar a casa escuché a mi vecina gritar a quien tuviera al otro lado del teléfono y a todo el vecindario que por qué a ella la seguridad social no le pagaba el aumento de pechos si a los transexuales les estaban pagando el cambio de sexo. ¿Sigo?


Decía Herzog en la novela homónima de Saul Bellow, que “erramos al figuramos que una vez se ha descrito en los libros la crueldad, ya se ha terminado.” Y yo me permito añadir que podríamos sustituir su “crueldad” por términos como ley de dependencia, aborto, eutanasia, regionalismos, matrimonio homosexual… todos estos debates me pesan, me impiden avanzar como persona, y además me aburren. Por otro lado, es un error pensar que por el hecho de que ya hayamos escrito la solución a todos ellos incontables veces, no vayamos a tener que escribirla incontables más.

Pero que conste que esto no es un ataque contra la libertad de expresión. Todo lo contrario, deberíamos sentirnos empujados hacia nuevos debates, hacia nuevos retos. Y tampoco es un ataque a la religión, o al menos en parte (a pesar de mencionar varias de sus puntas de lanza). No es un ataque directo al pensamiento religioso, sino a los repetitivos debates que los autoproclamados representantes de dios en la tierra se empeñan en mantener en las primeras páginas de la prensa con el único afán de desmarcarse, de parecer algo diferente. Yerran el tiro.

Estamos en el s.XXI, el ser humano ha dejado de tener relaciones sexuales con el único afán de la reproducción desde… ¿cuándo? ¿Hace tres mil años? Dejemos tranquilos a los homosexuales. Luego nos dicen que el problema está en los niños que educan, y aunque no sólo las parejas homosexuales engendran hijos homosexuales, uno intuye que el tiro va por ahí. Sin embargo, ¿cuántos tipos de familias heterosexuales disfuncionales tenemos que soportar? Padres alcohólicos y violentos con sus hijos, egoístas descuidados con sus retoños, veganos que mal nutren a los suyos… me niego a seguir. Tengo casi 30 años. Creo que tengo derecho a no tener que perder el tiempo volviendo a debatir sobre obviedades así. Y además la intención del post iba por otro lado. Me dejaba la segunda parte de la frase.


¿Cómo relaciono el hecho de que temas estériles y propios de civilizaciones ancestrales centren el debate social y político del presente con llegar a Marte? Pues ahí vamos.

Dejemos Marte de lado. Más fácil: la investigación con células madre. Dejando al margen el hecho de que haya que acordar ciertos límites éticos a cualquier tipo de investigación, ¿cómo puede dudar alguien de la necesidad de avanzar en este campo? Pues el mundo no sólo duda, sino que se opone. No nos merecemos esto.

Venga, ahora otro ejemplo un poco más cercano a las estrellas: el CERN. El mayor laboratorio del mundo. La institución fue creada en 1954, y a día de hoy se compone de 20 países miembros, aunque la institución, ubicada entre Francia y Suiza, no está sometida a ninguna de las dos jurisdicciones, por considerarse una institución internacional. En ella participan 2400 empleados a tiempo completo, y 7931 investigadores de 608 universidades y 113 nacionalidades. No está mal para un laboratorio. ¿Y sabéis por qué funciona? Pues porque no está sometido a ningún cuerpo político.

¿Os imagináis qué ocurriría si algún órgano de gobierno, por ejemplo el euro parlamento tuviera algún poder sobre el CERN? Tendríamos que escuchar al político de turno protestando porque no se respeta la cuota del idioma de su país en los artículos que el laboratorio publica cada año; otro preguntaría por el impacto real de los neutrinos en las cifras de paro de su región, ya que a él y a sus conciudadanos no les parecía relevante, y el de más allá reclamaría incrementar la cuota de empleados de su comarca. En conclusión: seguro que acabaríamos desmantelando el CERN, para construir otros 20 aceleradores de partículas, uno en cada estado miembro, para satisfacción de ministros insensatos y votantes necios y para desgracia de la ciencia. Así de fácil se acaba con el conocimiento y el progreso, niños.

La ciencia no puede estar sometida a los ciclos de cuatro años de los políticos. Así mismo, estos no deberían estar condicionados (al mismo tiempo que realimentando) por unos debates pueriles. Parece que en mi frase no me refería solamente a llegar Marte y al matrimonio homosexual, la cosa era bastante más general, pero el ejemplo me vale. Lo que sí que me queda claro es que todos estos debates nos lastran, nos anclan a tiempos pasados, nos impiden mejorar. Nos merecemos otros temas, otros intereses, otras discusiones que nos permitan crecer como sociedad y como personas. Progresar en el ideario común, es una de las pocas vías a través de la cual todavía podemos dejar un mundo mejor a los que vengan después, ahorrándoles discusiones ingratas y egoístas. La idea de llegar a viejo discutiendo sobre los mismos temas con los que tenía que lidiar a los 16 me produce angustia.

Todo esto se trata de vacunarnos frente a la pasividad y a la necedad. No vaya a ser que luego creamos que estamos haciendo la revolución y nos la estén colando. Que nadie se engañe, todo está relacionado. El matrimonio homosexual, Marte y el Estado de Bienestar. Todo depende de que le pongamos un poco más de ganas al asunto.

domingo, marzo 27, 2011

US Patent 7,379,286

En estos días de "apocalípsis" nuclear, mucha gente aprovecha para reconsiderar nuestra política energética. Cuando digo nuestra, me refiero a toda la especie, claro.

Ya sabemos que el petroleo/gas es malo, mato a mi padre y violó a mi madre. Contamina mucho y se va a acabar pronto (aunque la fecha última de agotamiento no está clara, parece que siempre quedan 50 años para que suceda). Bien, independientemente de que se acabe o no, es verdad que ha posibilitado una era de enormes avances y mejoras en la calidad de vida (de algunos, claro). Pero también es cierto que parece hora de pasar a fuentes de energía más "inteligentes" que sacar una cosa negra del suelo y prenderle fuego.

Una de ellas es sin duda la energía nuclear. Dado que tener un pequeño sol en la tierra parece todavía más ciencia ficción que realidad, nos tenemos que conformar con su hermana bastarda. Que, por cierto, es una muestra increíble de los avances científicos de los que el ser humano es capaz. Como bien hemos visto y oído estos días, esta fuente de energía también es problemática: no solo hay que almacenar residuos con miles de años de vida, si no que además las reacciones de fisión pueden descontrolarse si los reactores dejan de funcionar correctamente, cosa que puede suceder en caso de accidentes como el de Japón. Hasta que no se descubra alguna manera de "apagar" con seguridad las centrales las nucleares, la fisión seguirá siendo una fuente de energía relativamente barata y relativamente limpia, pero muy insegura. Y digo insegura porque las probabilidades de que suceda algo son muy muy pequeñas, como cuando uno va en avión. Pero también es cierto que si el avión se cae estamos jodidos. Pues con las nucleares lo mismo.

Las energías solar/eólica/geotérmica/olas del mar etc. están de moda, como demuestra por ejemplo que, si la memoria no me falla, España obtiene cerca del 20 % de su energía a partir de aerogeneradores. La energía solar en sitios con el adecuado nivel de irradiación es también una realidad. Es cierto que los paneles son caros e ineficientes, pero no se es justo cuando se evalúa la relación coste/beneficio de esta tecnología. No es solo cuánto cuesta instalar un panel y cuanto ahorras, hay que incluir en la ecuación de algún modo el coste ecológico global que tienen las alternativas. La energía solar a nivel local tiene futuro y se deben seguir dando pasos en esa dirección. De las otras no hay todavía muchas noticias, aunque hay proyectos faraónicos para sacar energía de las olas. El problema de las renovables: pues el que todos conoceis, que cuando no hace viento o no hace sol pues no hay energía. Los sistemas de almacenamiento son caros y no están bien desarrollados. En conclusión, salvo algún elemento que dice que hay que cubrir españa con placas solares, todos los expertos están de acuerdo en que hoy por hoy este tipo de energías son un buen complemento a otras más "constantes".

En resumen y para no eternizar la introducción, ahora mismo tenemos las fuentes fósiles como principales pero ya asumidas como caducas, la nuclear en perpetuo debate, las renovables abriendose paso poco a poco pero sin terminar de aportar una solución definitiva al problema, y los gobiernos intentando establecer políticas energéticas que eliminen de una vez por todas el derroche y la ineficiencia. También podemos rezar para que la fusión se convierta en una realidad. Pero el caso es que llevamos muchos años dando vueltas a los mismos conceptos. ¿Es que no hay algo nuevo, diferente, rompedor, algo que realmente nos pueda solucionar el problema energético de una vez para siempre? Y aquí comienza la historia que os quiero contar. Empieza con un físico danés, Henrik Casimir, investigando en los laboratorios Philips, y termina por el momento con Garret Moddel, un nombre que, si algún día llegais a leer en los medios de comunicación, significará que se ha producido el milagro. El milagro de la energía.

En 1948 Casimir se encontraba investigando las fuerzas de Van der Waals, que se producen entre moléculas por desplazamientos aleatorios de sus cargas eléctricas (que me corrijan los bioquímicos). Esta es una explicación muy "fenomenológica", de manera que el verdadero origen microscópico de las fuerzas no era entonces comprendido. Casimir decidió enfrentarse al problema utilizando las herramientas de la mecánica cuántica. Calculó la fuerza que se produciría entre dos placas metálicas planas que se acercasen lo suficiente, en ausencia de cualquier otra fuerza externa. Obtuvo un valor muy pequeño, pero consiguió medirlo (aunque con muchas dificultades experimentales). De hecho, hasta 1997 no se pudo medir con seguridad la existencia del ahora llamado efecto Casimir.

Bien, ya tenemos el primer elemento, un curioso y extraño efecto cuántico denominado efecto Casimir, responsable de la aparición de una fuerza entre dos placas paralelas que viene "de la nada". Vayamos ahora hacia atrás en el tiempo. En 1913 el mismo Einstein postuló, utilizando conocimientos desarrollados por Planck 10 años antes, que los osciladores armónicos "cuantizados" (un elemento clave en el desarrollo posterior de la mecánica cuántica) tienen que tener una energía "mínima", incluso en el cero absoluto. Poco después se acuñó el término "zero-point energy", o energía del vacío. Ese concepto se amplió y refinó más tarde: el vacío ya no está vacío, si no que es también un campo cuántico, formado por osciladores que interaccionan entre sí. Y como tal obedece las leyes de la mecánica cuántica y de los osciladores. Esto implica que posee una energía mínima, una "energía cero". Y llegamos a la segunda etapa de la carrera: pues sí, teóricamente el vacío no solo no está vacío, si no que contiene energía.

Bueno, pues resulta que el efecto Casimir pudo ser explicado utilizando este concepto. Dicho de manera sencilla: cuando juntamos las dos placas metálicas, los osciladores cuánticos del espacio que está entre las dos placas solamente pueden oscilar de una manera, determinada por la forma de las placas y la distancia entre ellas.

Al final, la modificación de la estructura del vacío cuántico en el espacio entre las placas hace que estas experimenten una pequeñísima fuerza (tan pequeña que hace falta ingeniárselas para medirla), la fuerza de Casimir. Bueno, tampoco parece que eso vaya a cambiar nuestras vidas. ¿O quizá sí?

Y ahora viene la última parte de la historia, en la que participan Garret Moddel, un profesor de la universidad de Colorado, la empresa Jovion, y su patente 7,379,286:

"A system is disclosed for converting energy from the electromagnetic quantum vacuum available at any point in the universe to usable energy in the form of heat, electricity, mechanical energy or other forms of power."

Pues sí, estos señores dicen que son capaces de sacar energía del vacío. Tanto como ¡¡21 kW!! de un dispositivo del tamaño de un terrón de azúcar. ¿Cómo funciona?. Pues muy sencillo:


Se inyectan átomos de un gas noble mediante una bomba en un circuito cerrado en el que hay un elemento capaz de absorber radiación, y la clave de todo el asunto: una cavidad basada en el efecto Casimir. Al pasar por dicha cavidad, los átomos entran en una zona en la que las frecuencias permitidas para el vacío cuántico han sido modificadas. Teóricamente, si la disposición de la cavidad Casimir es la adecuada, esto puede hacer que los electrones del gas salten de una órbita a otra de mayor energía. Al salir de la cavidad vuelven a una zona de vacío "convencional", y vuelven a la órbita inicial liberando la energía que antes absorbieron. ¿De dónde?. Pues del vacío. La liberación de energía se produce emitiendo radiación que puede ser transformada en calor por medios convencionales.

¿Confuso eh? Y dudoso también. Mucha gente cree que esto no es posible, que viola una larga lista de leyes físicas. De momento la experimentación que han llevado a cabo no pasa de obtener unos pocos milivatios, mientras que han gastado muchísimo más en propulsar el gas. Y ni siquiera se sabe con seguridad que los milivatios provengan del vacío. Pero el caso es que han montado una empresa, tienen financiación y una idea revolucionaria.

Y aunque quizá sea una tontería, y seguramente jamás lleguen a nada, para solucionar un problema tan grave como el de nuestras fuentes de energía hacen falta emprendedores, locos como estos capaces de imaginar lo imposible. Y soñar sigue siendo gratis, ¿no?.

domingo, enero 24, 2010

Sí que hace frío, y qué?

Esto intenta ser científico, así que escribiré con frases cortas. Hace frío. Estamos en invierno, sí, pero hace frío. Y ha hecho más hace un par de semanas. Nevadas, temperaturas bajo cero (-20º en Reinosa, algo menos en el pueblo de mi padre, que está monte arriba), ahora lluvia, los pantanos llenos, etc. Parece que, salvo alguna inundación, las cosas van bastante bien. Y ya volvemos con lo mismo. Que no hay cambio climático. Que estos científicos interesados no tienen ni idea, con este frío y hablándonos del calentamiento global. Primero voy a irme al extremo derecho:

El Watergate climático: la farsa del calentamiento global, al descubierto

Un miembro del IPCC destapa la "gran mentira" del cambio climático


¿Consenso? 150 científicos niegan la teoría del cambio climático del IPCC


Todos son titulares de Libertad Digital; no es representativo, lo sé, pero aunque le restemos el porcentaje de exageración correspondiente, es suficiente para generar dudas, no? Vamos un poco más al centro, ahora, y cruzando el Atlántico para ver un poco mejor el bosque:

From a total of 3,543 articles, we examined a random sample of 636 articles. Our results showed that the majority of these stories were, in fact, structured on the journalistic norm of balanced reporting, giving the impression that the scientific community was embroiled in a rip-roaring debate on whether or not humans were contributing to global warming. More specifically, we discovered that:

• 53 percent of the articles gave roughly equal attention to the views that humans contribute to global warming and that climate change is exclusively the result of natural fluctuations.

• 35 percent emphasized the role of humans while presenting both sides of the debate, which more accurately reflects scientific thinking about global warming.

• 6 percent emphasized doubts about the claim that human-caused global warming exists, while another 6 percent only included the predominant scientific view that humans are contributing to Earth's temperature increases.

Fuente: http://www.fair.org/index.php?page=1978 Fairness an accuracy in reporting, November 2004

El artículo completo viene a decir, grosso modo, que en los medios abunda cada vez más una visión “igualitaria”, en la que se exponen por igual dos supuestos puntos de vista igualmente científicos, que existe el cambio climático y es causado (muy probablemente) por el hombre, y más o menos lo que sería lo contrario (que no existe, o que sí pero no tiene nada que ver con el efecto de la humanidad). No sé a vosotros, pero a mi me recuerda un poco al debate Creacionismo-Evolución, la verdad. Es quizá lo de menos, pero por empezar por lo último, podéis echar un ojo a este estudio.

Bueno, vamos al meollo. Mis conocimientos científicos no están directamente relacionados con el tema que nos ocupa, así que no puedo hablar con demasiado conocimiento de causa. Por tanto, he hecho lo que hago siempre que me interesa un tema y quiero aprender sobre él: ir a fuentes fiables que sepan mucho más que yo. Y, reconózcolo, la NASA (Nacional Aeronautics and Space Administration) es uno de mis favoritos. No sé si sus expertos pueden competir con los tertulianos de LD, pero allá voy. Por cierto, no hablamos de datos científicos obtusos que solo entienden unas pocas personas y de los que se pueden extraer tanto una conclusión como la contraria, como ya veréis. Lo único que voy a hacer es copiar y pegar traducido lo que hay en su página acerca del cambio climático, cosa que podría hacer un chimpancé con ligeras nociones de inglés.

El nivel del mar

Las gráficas muestran datos históricos sobre el nivel del mar. Son niveles medios obtenidos mediante mediciones sobre el alcance de las mareas (la de la izquierda) y con instrumentación satelital (la de la derecha). En principio, el incremento del nivel del mar está relacionado con el incremento de temperatura del planeta y el derretimiento de grandes masas de hielo.


No soy ningún experto, pero parece que está aumentando.

Hielo en el Ártico

La capa de hielo en el ártico alcanza su mínimo cada Septiembre. La gráfica de la izquierda muestra datos obtenidos vía satélite. La de la derecha muestra la última extensión mínima de hielo detectada (sobre la media).


No soy ningún experto, pero parece que está disminuyendo.

Concentración de CO2 en la atmósfera

El CO2 se considera uno de los principales gases que causan el efecto invernadero y que por tanto pueden contribuir a calentar el planeta. La primera gráfica muestra los niveles históricos de CO2, mientras que la segunda muestra datos recientes corregidos para eliminar las variaciones bruscas estacionales.


No soy ningún experto, pero parece que está aumentando.

Temperatura media global

La gráfica siguiente muestra datos obtenidos de la temperatura de superficie terrestre y marina entre 1850 (cuando empiezan más o menos los registros climáticos, los que haya de años anteriores han sido indirectamente deducidos de otras medidas) y 2008.


No soy ningún experto, pero parece que está aumentando.

Capa de Ozono

La primera figura muestra la concentración de ozono encima de la Antártida. Hay bastantes evidencias de que el agujero ha ido disminuyendo en respuesta al protocolo de Montreal de 1987, en el que se prohibieron bastantes gases muy dañinos para la capa de ozono. En la segunda gráfica veis datos históricos correlacionados entre la concentración de los famosos CFCs (y creo que algunos otros derivados del cloro) y el agujero.



No soy ningún experto, pero parece que aumentó considerablemente hasta el protocolo, y luego comenzó a disminuir.

Tenéis datos para aburrir en la página. No quiero entrar a valorar las consecuencias, sólo exponer la realidad de la que tanta gente desinformada, espero que sin mala intención, está dudando ahora mismo. La evidencia científica es abrumadora. Como he leído en alguna parte, en comparación solamente existe más consenso científico sobre las leyes de la termodinámica. Que el cambio existe es innegable, por mucho frío que haga estos días. Que, al menos una gran parte, es antropogénico, no puede ser empíricamente comprobado de manera directa, pero es evidente: todos los incrementos coinciden con el comienzo de la era industrial. No vale creer en la ciencia cuando nos interesa, y desprestigiarla cuando dice cosas que nos incomodan. La NASA no es de izquierdas ni de derechas. Esto es serio, así que basta ya de tonterías. Basta ya de politizar la ciencia. Basta ya de opinar sin datos, de decir falsedades y de generar falsos debates. Basta ya con este tema. De verdad.

Casi todos los datos los podéis encontrar en http://climate.nasa.gov/

martes, marzo 10, 2009

El chimpance de Hobbes


"Desde hace diez años, los cuidadores del zoo de Furuvik, al norte de Estocolmo, han venido observando a Santino, que tiene la costumbre de recoger piedras, seleccionarlas y pulirlas con toda calma para luego arrojarlas con premeditación y alevosía contra los visitantes del parque.

Para los científicos cognitivos de la Universidad de Lund, en el sur de Suecia, ésta es una de las primeras "pruebas claras de que un animal distinto del hombre puede hacer planes para el futuro de manera espontánea."

Desde mi desconocimiento, parece que no está claro todavía si al chimpancé le motiva una causa inmediata o futura, y por tanto es difícil llegar a una conclusión definitiva relacionada con su percepción del futuro. Pero sí hay indicios de que el chimpancé (al menos este) realiza actos motivados por circunstancias venideras, supongo que distintos de los relacionados con las necesidades básicas (porque sí hay animales que almacenan alimentos). Parece que se cree que solamente el hombre es capaz de hacer este tipo de planificaciones con cierto grado de complejidad.

A primera vista parece un estudio más, pero su lectura me ha dejado un cierto poso de inquietud. No podía almacenar ramitas para luego usarlas como herramienta para comer hormigas, o para lo que coño sea que hagan los chimpancés en su tiempo libre, tenía que ir recogiendo piedritas, pulirlas y luego tirárselas a los visitantes. Puede ser que le toquen mucho los huevos y está hasta las pelotas de los niños. O quizá que alguna vez le hayan tirado cosas a él y haya aprendido a devolverlas. O simplemente que un cuidador cachondo le ha enseñado a hacerlo. Espero que haya alguna explicación razonable, más allá de la primera que se me ocurre: que hemos dado con un chimpancé cabrón. Vamos, un Hitler de los primates, un Torquemada de los monos. Y si un simple chimpancé de zoo puede ser cabrón por el simple hecho de serlo, ... qué dice eso de nosotros y de nuestra naturaleza primaria. Tenía razón el maldito Hobbes?. Una conclusión demasiado aventurada para un simple estudio como este, pero no dejo de sentirme inquieto por la noticia...

"Mientras tanto, Santino sigue esperando con su arsenal de piedras a los incautos visitantes del zoo de Furuvik, en Gävle, una ciudad a unos 170 kilómetros al norte de la capital de Suecia."

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/03/09/ciencia/1236618337.html