Avanzan las Olimpiadas de Londres 2012. Llevan 11 días repartiendo medallas y nos quedan los cinco últimos, la traca final hasta este domingo. ¿Y dónde está la selección española? En el momento de escribir esto, los 28 del medallero.
Veamos qué implica eso. Mirando arriba y abajo en la clasificación nos vemos por debajo de Croacia (4mill. hab., 18k USD de PIB per cápita) y Etiopía (84mill., 0,9k USD de PIB) y por encima de Canadá (33mill., 52k USD de PIB) y Suecia (9,4mill., 37k USD en PIB). Nosotros estamos en 47 millones de habitantes y 30k USD de PIB per cápita.
Mirando a nuestro alrededor, vemos que los países europeos que están por encima de nosotros en el medallero son Reino Unido, Rusia, Francia, Italia, Alemania, Países Bajos, Hungría, Bielorrusia, Ucrania, Rumanía, Dinamarca, Polonia y la ya citada Croacia. Portugal e Irlanda todavía no se han estrenado con medallas, así que están por debajo.
Y mirando hacia atrás, recordar que si en Seúl fuimos 25º en el medallero al final, en Barcelona 6º (nuestro all-time-record), Atlanta 13º, Sídney 25º, Atenas 20º y Pekín 14º.
Hasta ahora, la Delegación Española ha conseguido 6 medallas: 1 oro 4 platas y 1 bronce, y las perspectivas para los cinco días que quedan nos alejan de los 5 oros, 10 platas y 3 bronces de Pekín. Es decir, que pasado el ecuador de los Juegos y a riesgo de equivocarnos (aunque sea muy poco riesgo), se puede comentar que el resultado en Londres 2012 supondrá un ligero paso atrás del combinado español.
Puede parecer raro escribir esto el mismo día en que la delegación española ha conseguido su mejor resultado en lo que va de Juegos: tres medallas. El oro de Marina Alabau en RS:X (windsurf) y las platas de Gómez Noya en triatlón y la pareja Carbonell y Fuentes en dúo de sincronizada, y de ninguna manera se puede trasladar la crítica que se avecina a los deportistas, puesto que de ellos no depende el resultado general de una delegación, sino su propia actuación. En ese sentido y desde mi punto de vista (como deportista amateur), el mero hecho de estar presente en unos Juegos Olímpicos justifica la carrera de un deportista. Los diplomas y medallas, ya no digamos, así que todos ellos se quedan fuera de la crítica.

El problema, como siempre, es la apuesta del país. España en los Juegos Olímpicos, como en la Economía, apuesta por la mediocridad. Con no hacer el ridículo basta. Sacamos pecho en el ’92 gracias al Programa ADO, que permitía a los deportistas poder machacarse durante 4 años sin tener que mendigar. Hablo, por supuesto, de los deportistas que practican deportes “no profesionales” como el atletismo o la natación, por citar los dos principales de los juegos. A día de hoy, el ADO no ha muerto, pero claramente flaquea (a la vista están los resultados aquí y en los últimos europeos y mundiales de atletismo).
Sin embargo, nuestra Delegación sacó pecho en Pekín con unos resultados aparentemente aceptables. ¿A base de quién? Gasol, Barrufet, Samuel Sánchez, Nadal, Vivi Ruano… en su mayoría, deportes “profesionales” cuya financiación no depende del Estado. Sí, lo sé, he omitido a propósito a Llaneras, Deferr, Mengual, Cal, Craviotto y compañía por la sencilla razón de que sin los deportes “profesionales” hubiéramos conseguido la mitad de medallas o menos.
Así que mientras países de lo más variado copian el estilo de preparación de las Olimpiadas de los EEUU con sus
trials y con una potenciación del deporte muy fuerte desde las universidades (no enteramente financiadas por el Estado), y por variado me refiero a Francia, Jamaica, Australia o Kenia (por supuesto, todos por encima nuestro en el medallero), aquí en la península seguimos sin hacernos eco del antiguo principio de
Mens sana in corpore sano. Ni
mens sana (de la investigación mejor hablo otro día) ni
corpore sano. Aquí, o te lo montas por tu cuenta, o te amparas en un club con dinero (dedicado a un deporte profesional, se entiende).
- Bueno, pero a mí qué coño me importa que no estemos al frente del medallero ese, con la de cosas que nos tendrían que preocupar a los españoles en estos momentos…
Todos tranquilos. ¡Datos aleatorios a mí!
Clasificación actual del medallero (10 primeros): China, EEUU, Reino Unido, Corea del Sur, Rusia, Francia, Italia, Kazajistán, Alemania y Países Bajos.
- Todos menos Kazajistán y Países Bajos son miembros del G20. España y Países Bajos son invitados permanentes.
- Todos menos Países Bajos y Kazajistán tienen más PIB a PPA (Paridad de Poder Adquisitivo) que España.
- Y todos menos Kazajistán y Holanda están por encima de España en cuanto a poder militar. Vía
Globalfirepower.
No pretendo decir que sacar quince medallas de oro nos convertiría en una potencia militar, pero sí que se nota cuándo un país
apunta a la mediocridad, porque apunta así en todo.
Y si el Gobierno anda despistado y no atina con sus políticas de educación, ¿mientras tanto qué hacemos los españolitos de a pie? Pues depende. Aquí tenemos Hormigas y Cigarras. Mientras las mujeres, nuestras hormigas, acuden en
mayor proporción a la Universidad y sacan más medallas (por ahora 5 a 1), los hombres nos dedicamos a regalarles balones de fútbol a nuestros hijos, a ver si nos salen como Cristiano Ronaldo o Messi. Cruzcampo en la mano y el marca bajo el brazo. Cigarras.
Un tópico, puede, pero tenemos que tener cuidado con los tópicos ya que si nos empeñamos en parecer algo, corremos el riesgo de acabar siéndolo. Si no, mirad al país; quería parecer mediocre, y lo ha conseguido.