domingo, diciembre 30, 2012

El regreso a casa

Son Navidades, y como todos los años y como tanta gente vuelvo a casa. Una casa que ya no es mía, pero no dejará nunca de serme familiar. Dejo las cosas y llamo a los amigos de siempre. Para variar, cerveza en el sitio acostumbrado a la hora acostumbrada.

Qué tal, yo bien, yo también. Por aquí como siempre, qué tal por allí. Pues qué quieres que te diga, como siempre. ¿Sabes que Arturo se ha casado? No jodas, quién lo iba a decir. Ya te digo, el pringao de Arturo ahora hecho todo un padrazo... Lo siento por su hijo. Jaja, yo también. Oye, ¿cambiamos de bar? OK, de acuerdo. ¿Mubarak? Mubarak sea.


Pido una cerveza en el Mubarak y llego a 2005. O al menos eso dice un calendario en la pared. Vuelvo a nuestro rincón de la zona de baile, reconozco la canción de Lori Meyers que está sonando. La canto como si fuera la vida en ello... Más adelante se suceden las canciones conocidas y mil veces cantadas, las Voll Damms de siempre y cuando me doy cuenta, las luces se han encendido y un tipo blandiendo una fregona me dice que deje de hacer el pijo y de cantar canciones de hace mil años, que ya va siendo hora de irme para casa.


Salgo del bar y es 2022, según unas luces de Navidad colgadas de una lado a otro de la calle. “Hola, ¿qué tal? Cuánto tiempo” Muy bien. Siete años por lo menos, ¿y tú? “¿7? Diría que más bien 17, pero bueno. Yo bien, ya ves, aprovechando que he dejado a la mujer con los críos en casa... ¡Hay que desfogar!” ¿Críos? Joder qué fuerte, ¿y cómo llevas lo de tener críos con la carrera pendiente? “¿Qué carrera? La San Silvestre la voy a correr, pero es dentro de cinco días...” Ah, ya, cierto. Yo no la voy a correr este año... “Ja, no te deja la muyer, ¿verdad?” Eh, sí claro, la muyer... Ya sabes, ye lo que hay, la familia manda... “Si es que al final somos todos iguales... unos calzonazos, joder... Bueno anda, me alegro de verte, cuídate y da recuerdos a la muyer y a los críos. ¡Hasta luego Carlos!”


Bajo la calle pensando en quién será Carlos y cuántos hijos tendrá, y en cómo será su mujer y si yo los he conocido alguna vez. Llego a la parada de taxis y me meto en un Passat de los ochenta. Cierro la puerta y estoy en 1982. Suena la COPE en la radio y un político que no reconozco se queja de que los socialistas no pueden tomar el gobierno porque siempre hacen lo mismo, destrozarlo todo. Le pregunto al taxista si no puede cambiar de emisora y me dice que para qué, que son todas iguales. Sigue hablando, y para cuando vuelvo a prestarle atención me dice que una cosa está clara, “con Franco se vivía mejor. Dicen que no había tanta libertad, pero la verdad, ye que hacía les mismes coses” Me hundo en el asiento de atrás hasta llegar a casa mientras el taxista y el político me recuerdan que toda la culpa es de la izquierda, y que lo necesita este país es mano dura y, sobre todo, hacer las cosas como dios manda. Le doy 350 pesetas y le digo que se quede con el cambio. Me da las gracias y le digo que no se desespere, que saldremos de esta.


Me despierto a la mañana siguiente y miro a la mesita de noche buscando la hora. Una pantalla en la que veo de fondo de un viejo posando con tres niños me informa de que son las 10:27 del 29 de diciembre de 2064. En ese momento escucho una voz detrás mía:

- ¡Vaya cómo estamos! Pues sí que hemos dormido hoy, ¿eh? No me diga que estuvo usted de fiesta anoche... Vaya prenda que está hecho.

Trato de incorporarme para levantarme y sólo consigo resbalarme con las sábanas. Intento sacar una pierna fuera de la cama pero no se mueve. La voz se mueve hasta aparecer en mi campo de visión y resulta ser una mujer de unos cuarenta años vestida de enfermera. Viste una especie de pijama azul y raído.

- ¡Adónde va! Pues sí que nos hemos despertado hoy con ganas de pelea... Deje, deje que yo le ayude que usted sólo no va a poder... Así... Cójase de mí y yo le levanto, ¿ve cómo así va mejor?

La enfermera me incorpora, me ayuda a levantarme y me sienta en una silla de ruedas. Arrastra la silla hasta un salón con ventanal desde el que se ve la Escalerona. Me dice que me quede ahí, cómo si yo pudiera irme a algún sitio, y que en seguida me trae el desayuno, ya que luego nos tenemos que preparar. Hoy viene uno de mis nietos y me a sacar a comer por ahí. Me fijo en la gente que pasa por el paseo del muro. Bicis, aeropatines, perros de colores y viejos en chándal de Tactel. Hay que cosas que nunca cambian. Más allá, la playa, el mar, el Rinconín al Este y San Pedro al Oeste. Una frase viene a mi cabeza: “todas las cosas que alcanzo a ver me sobrevivirán” y poco a poco noto que una fatiga me invade. No puedo decir que sea dolor, pero sí que alcanza todas las partes de mi cuerpo. Cierro los ojos e intento dormir para ver si así desaparece. Efectivamente, parece que poco a poco el dolor desaparece. Al rato, escucho una voz de lejos “¡Abuelo, abuelo! ¡El abuelo no se mueve papá!” pero no importa, ya no siento fatiga...


Abro los ojos de golpe y siento un sudor frío que me recorre toda la espalda. Miro el reloj y son las 6:55. Salgo de la cama, que por cierto, está bastante alta y corro a la cocina para buscar un vaso de agua. Necesito refrescarme. Curiosamente, la encimera de la cocina está más alta de lo normal. Apenas puedo llegar al grifo y los armarios donde se guardan los vasos quedan fuera de mi alcance. Por suerte, tengo uno mano. Me estiro para abrir el grifo y lo lleno. Pesa mucho, así que tengo que agarrarlo con las dos manos. Afortunadamente, parece que el disgusto de la pesadilla ha pasado y ya no siento la fatiga. Al contrario, mi cuerpo se siente como nunca. De vuelta a mi habitación reparo, al pasar por el salón, en unos bultos extraños. Entro, doy la luz, y veo decenas de paquetes envueltos repartidos por todo la habitación. La mayoría están alrededor de una zapatilla pequeña. La cojo y tiene el número 28. Una voz tras de mí me sobresalta:

- ¿Qué haces tan pronto en pie? ¿Sabes la hora que es? Anda y vuelve a la cama –dudo un instante y mi padre me anima –no te preocupes anda, que los regalos ya están aquí y no se van a marchar. Luego los abrimos todos. Anda vuelve a dormirte.


Así hago, hasta que me despierta el móvil. Un mensaje de whatsapp me dice que hemos quedado en Toma 3 para tomar un café. Ducha y a la calle. Toma 3 resulta ser un bar, y no una tienda de tebeos como yo lo recordaba, y ha cambiado de lugar, así que tardo un rato en encontrarla. Alrededor de una mesa alta encuentro a una media docena de amigos que me saludan sonriendo, les pregunto qué ocurre y me dicen que vaya cara tengo, que parece hubiera dormido dos días enteros. Respondo que puede que así haya sido, y uno pregunta: “¿qué día es hoy?” Ni idea, respondo.

- Joder, no sabes ni en qué día vives –asiento y todos sonreímos.

Les pido que me pidan un té mientras voy al baño. Allí dentro huele a canela, así que salgo tarareando aquella canción. Cuando llegan las bebidas nos damos cuenta de que el té huele a canela, la cerveza huele a canela y hasta el bisolán. Cojo mi teléfono y hago un comentario al respecto en mi Facebook. Vuelvo a la conversación, levanto la mirada de nuevo y veo a la camarera ante mí, que me dice:

- La clave es la deriva.

¿Qué? ¿De qué me está hablando? ¿Qué mensaje misterioso y encriptado me trae esta mujer que ni sé de dónde viene ni cómo ha llegado hasta aquí. ¿Es realmente una camarera? Miro la pantalla del teléfono. Son las 17:56 del 29 de Diciembre de 2012, todo parece correcto y sin embargo, una criatura salida de la nada se abre paso entre mi círculo de amigos sólo para transmitirme este mensaje cifrado. “La clave es la deriva” me ha dicho, no consigo ver la relación que puede tener con mis últimos días aquí y sin embargo, al mismo tiempo, no puedo evitar intuir una poderosa relación. De alguna forma, alguien o algo ha enviado a esta camarera, o quién sabe, quizás ha tomado forma de camarera humana, para comunicarme algo que, desgraciadamente, no puedo desvelar. ¿La habrán visto el resto de mis amigos? ¿Seré el único que ha presenciado este misterioso encuentro? Algo dentro de mí me dice que puede que así sea, por lo que temo que no pueda resolverlo jamás. Levanto la mirada del teléfono y ella sigue allí. La miro extrañado y ella, a su vez, muestra haber captado mi confusión. Vuelve a hablar y me dice:

- El wifi, chaval. La clave del wifi es laderiva.

jueves, diciembre 20, 2012

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick

En 1968 Philip K Dick publicó esta novela y catorce años después Ridley Scott hizo una película basada en ella que lleva por título Blade Runner (como bien es sabido), la cual prácticamente borró del mapa el trabajo de Dick. Además, abrió la puerta de la industria del cine para sus novelas y relatos. Desafío Total, Minority Report, Paycheck y A Scanner Darkly entre otros. Pero él nunca pudo ver ninguna de sus obras adaptadas, murió escasos meses antes del estreno de Blade Runner, con lo que nunca podremos saber qué opinión le merecen las diversas adaptaciones de sus textos.

A la novela llegué por curiosidad. Hace años que vi la película original, y hace no tantos años, vi la llamada Director’s Cut. Finalmente, hace menos vi en el cine la llamada Final Cut. ¿Eh? Si os habéis perdido es normal. Resulta que Blade Runner consta de hasta siete versiones (¡) diferentes. De unas a otras se añaden y quitan escenas, efectos especiales, voz en off y tenemos hasta tres finales (con dos argumentos diferentes como base, que le dan un significado bastante diferente a la historia). ¿Por dónde iba? Ah, sí. Que me compré la novela para ver qué diferencias tenía con respecto a la película (y por “la película” me refiero a la versión llamada “Final Cut”).

Al margen de las diferencias y similitudes, la novela quedó parcialmente enterrada por la película, ya que esta se convirtió en un fenómeno de culto. Un fracaso en su estreno en cines, hoy en día es una de las películas más vendidas en formatos domésticos. Con los años, Blade Runner se ha convertido en un mito del cine de los ochenta, de la ciencia ficción y del género negro, y ha marcado un antes y un después para las películas futuristas. Su visión distópica del mundo, la noche y la lluvia, la ciudad híper-desarrollada, los coches voladores, la música de Vangelis, la soberbia actuación de un malo que no lo es tanto (Rutger Hauer, que literalmente se merienda al protagonista, Harrison Ford) y su mítica frase final:

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

Todo esto, parcialmente extraído de la novela original y parcialmente creado ex profeso, constituye un duro rival para el texto, ¿o no? Vaya por delante que no intento demostrar que una versión sea mejor que la otra. Entiendo que ambas son compatibles y ambas gozan de sus virtudes y defectos. Tan solo las comparo para mostrar qué encontré en la novela que no esperaba. Por cierto, a partir de ahora, spoilers a tutiplén.


¿Sueñan los androides…? plantea varios temas, recurrentes en la obra de Dick, que no se ven reflejados en la película como la religión, la búsqueda de la realidad y las drogas. Algunas variaciones en el desarrollo de la historia y algunos cambios de personajes permiten que el protagonista, Rick Deckard, vaya por un camino u otro, y la historia cambie de perspectiva y puntos de interés.

En la novela, Deckard está casado y vive una vida anodina y aburrida, al igual que su mujer, Irán. Tan sólo conocen dos formas para evadirse de su propia realidad:
- Las drogas (preferidas por él), que se pueden obtener de forma legal y en el propio hogar, a través de la “consola del organismo de ánimos”, un dispensador de sustancias que cambian el estado de ánimo de los humanos a demanda (cientos de estados de ánimo disponibles a un clic de distancia).
- La religión (preferida por ella), presentada bajo una forma futurista llamada Mercerismo, cuyo profeta Wilbur Mercer se comunica directamente con sus seguidores a través de un dispositivo llamado “caja de empatía”, que permite a los usuarios entrar en contacto con él y con las conciencias de otros feligreses.

Por otro lado, ambos comparten –al igual que el resto de la sociedad terrestre- una pasión desaforada por poseer animales domésticos, símbolo de prestigio social donde los haya, dependiendo del tamaño y la rareza del animal.

La vida en la Tierra se ha hecho prácticamente inviable debido a una guerra mundial que lo ha devastado todo. Casi todas las especies animales han desparecido total o parcialmente, y los humanos han tenido que emigrar a otros planetas como Marte.

Las formas artificiales de vida han evolucionado enormemente, y mientras en la tierra quien no puede pagarse un animal real (Deckard y su esposa tienen una oveja eléctrica, casi indistinguible de una oveja real), a cada humano que parte como colono a otro planeta, se le asigna un androide que le acompañe y pueda realizar los trabajos más duros. Unos de ellos, pertenecientes a la generación Nexus 6, casi indistinguibles de los seres humanos (por fuera y por dentro, pues son seres biomecánicos), se han revelado en Marte, han matado a varios humanos y han vuelto a la tierra. Deckard, cuya profesión es terminar con estos “andrillos”, trata de darles caza puesto que es un cazar recompensas; cobra por androide retirado, y necesita dinero.

Deckard, hastiado de su vida, de su profesión, de su mujer y sobre todo de sí mismo, sufre una profunda crisis de identidad durante la caza de estos androides, puesto que llega a empatizar con ellos. Hasta ese punto, no consideraba que su profesión implicara el asesinato, puesto que “retiraba” androides. Al empatizar con ellos (admirar la bella voz de una de ellas o desear sexualmente a otra, a Rachael), surge la inevitable cuestión que también se dibuja en la película (aunque de forma más dramática, pues se sugiere que el propio Deckard es un androide): “¿qué significa estar vivo?” o, desde un punto de vista más religioso (relativamente apropiado para la obra de Dick), “¿dónde reside el alma?”

¿Alguna vez has hecho el amor con una androide?

Eso sí, el planteamiento del señor Dick va un poco más allá del de la señorita Mariló Montero. Aquí no hablamos de trasplantes de bazo. Más bien, nos preguntan si una forma de vida artificial puede llegarse a considerarse (llegado a un caso de perfección extrema) tan válida como la biológica. También nos plantean, aunque más sutilmente, la cuestión de si nuestros sentimientos (pasión, deseo, amor, odio…) tiene la misma validez si se refieren a un ser artificial o a uno natural.

Se preguntaba cómo sería besar a una androide. Y se inclinó a besar los labios secos de Rachael. No hubo reacción; ella quedó impasible, como, si no le importara. Y sin embargo él sentía que no era así. O tal vez fuera solamente lo que habría querido…

La película, por su parte, parece que cae un poco más del lado de los androides, y en lugar de preguntarse por las relaciones de los humanos con/hacia ellos, plantean cuestiones aplicables a los androides mismos. ¿Pueden sentir igual que nosotros? ¿Es lícito que formas de vida artificial amen y odien? ¿Es siquiera posible?

Personalmente, aunque la película me siga pareciendo imprescindible, prefiero el matiz de la novela; el de la película se me hace demasiado alejado, quizás. Me quedo con las cuestiones que Dick plantea una y otra vez en sus textos: Asumiendo que la vida no tiene ningún propósito, ¿hasta dónde podemos llegar para hacerla plena? ¿qué sentimientos son válidos y cuáles no? O, dicho de otra manera ¿qué sentimientos son reales y qué sentimientos son falsos?

Sospecho que Dick, como todo buen misántropo que nada bueno espera del futuro de la sociedad humana y sólo la evasión de la realidad parece calmarle, en el fondo sabía que, para bien o para mal, que esto salga bien depende única y exclusivamente de los humanos mismos. Porque no hay nada más.

- Todo es verdad –dijo Rick. – Todo lo que las personas han pensado alguna vez.

Sexo: No muy detallado, pero con androides. Las prácticas sexuales exóticas siempre suman.
Naves espaciales: ¿Bromeáis? Por todas partes. Coches voladores (valen igualmente), colonias en otros países del sistema solar… Una sociedad como dios manda.

martes, diciembre 18, 2012

Once Upon a Time in America

File:Once Upon A Time In America1.jpg

Once Upon a Time in America cuenta las peripecias de un grupo de amigos durante casi 50 años del pasado siglo. La película se narra a través de los recuerdos del personaje de Robert de Niro, 'Noodles', que regresa a Nueva York en 1968, 35 años después de haberlo abandonado para salvar la vida. Cronológicamente hablando la historia comienza cuando Noodles y su banda, unos chicos de clase baja que viven en el Lower East Side judío de Nueva York a principios de los años 20, conocen a Max, un chico recién mudado al barrio. La banda de Noodles, bajo su liderazgo y el de Max, pasa de pequeños hurtos y trapicheos a actuar por su cuenta y a progresar en el mundo de los bajos fondos con la ley seca como telón de fondo.

A partir de ahí, Leone presenta una película que destila intensidad por todos lados, tratando el mundo de la mafia y los bajos fondos, la rivalidad entre bandas de gángsters, la corrupción policial y en los sindicatos, etc. Pero a través de los personajes y cómo interactúan se abordan también temas como el deseo, el amor y la obsesión (cómo se relaciona Noodles con las mujeres mete miedo), la amistad (el hermanamiento de sangre entre los personajes), la pérdida de la inocencia (el pequeño Dominic, Noodles y la cárcel) el egoísmo, la lealtad (cómo le esperan durante años y mantienen su pacto), la codicia y la traición, el inconformismo (cómo Max es incapaz de detenerse a tiempo). La lista se queda corta, es una película tan compleja y rica que es difícil enumerar todas las cosas que trata (incluyendo el inesperado giro final). A veces hace acto de presencia una violencia cruda y muy realista, casi necesaria para empatizar con la época. Resulta curioso hacer la comparación entre esta violencia y la que aparece en sus películas del oeste: en ninguna de ellas me dio nunca la sensacion de ser más que un complemento decorativo (junto con los caballos y los arbustos que se lleva el viento) y sin embargo aqui es estremecedora. Robert de Niro hace un papel increíble, un personaje lleno de resentimiento tras una infancia miserable y atormentado durante gran parte de su vida por los errores cometidos. Tiene escenas realmente memorables, en el hospital secuestrando al hijo del comisario, o la escena final con Robert de Niro cerrando el círculo argumental.

La película también está llena de curiosidades para los frikardos, como uno de los personajes tocando la armónica a lo Charles Bronson en Once Upon a Time in The West (obviamente hay más coincidencias entre ambas películas). También cuentan que Leone se deprimió tras el corte que le metieron a la versión americana, y ya no rodó más películas hasta su muerte.

Una película excepcional de principio a fin, imprescindible en mi humilde opinión. De las que te reconcilian con el cine. No os la perdáis.

domingo, diciembre 09, 2012

No me cuentes películas

Ya está. Por fin me he decidido. Si hek puede escribir un post semanal sobre recetas de cocina yo también puedo escribir uno sobre cine. Bueno, en realidad no es sobre cine, porque yo no tengo ni idea de cine, más bien será sobre películas. Películas que he visto y me han gustado. Películas que hubiera preferido no ver, a las que a partir de ahora calificaré igual que este amable crítico

I would rather gouge my eyes out with cloak pins and disembowel myself with a rusty spoon than ever have to see this movie again.

¿La motivación? Llevo tiempo bastante molesto con las calificaciones de películas que leo en IMDB o FilmAffinity. Antes me basaba en ellas a la hora de seleccionar, lo que me ha llevado en más de una ocasión a que detuviera la cuchara oxidada muy cerca del páncreas. Creo que en los últimos años hay una tendencia a sobrecalificar películas que no comprendo. Quizá la gente no ha visto muchas películas y no tiene una buena referencia con que comparar, o se excita demasiado fácilmente. Qué se yo. El argumento de que con el paso del tiempo las calificaciones se 'suavizan' y las películas tienden a bajar en las listas hasta acercarse al lugar que les corresponde no me vale, más que nada porque para entonces ya me habré tragado mierdas de un calibre importante. También me podréis decir que bueno, que hay opiniones para todos los gustos, etc. En efecto, hay películas que no me han gustado nada pero a las que reconozco su calidad y comprendo que a otras personas les puedan gustar. Faltaría más. Pero luego hay otras películas que son malas de solemnidad. Así de sencillo. En fin este blog no se caracteriza por el relativismo moral de los que lo visitan así que basta ya de explicaciones. Ah! por último diré que los comentarios que haga serán cortitos, para incrementar las probabilidades de que haya al menos un segundo post en la serie.

Hoy toca...



La última obra maestra del alter ego de uno de los integrantes de este blog. La primera película que he visto en 3D. Aquí el trailer

Cuenta la historia de un adolescente indio que viaja con su familia a Canadá en un barco japonés. Cuando este se hunde, el chico emprende un viaje en un bote salvavidas acompañado de varios animales que le lleva a examinar lo más profundo de sí mismo y de sus creencias. Parece ser que está basada en un best-seller de Yann Martel. Ni idea.

Me ha parecido una película interesante, sin más. Por supuesto, los efectos visuales son acojonantes, al igual que la fotografía. El 3D no me ha gustado especialmente, me da la impresión de que hace que la atención del espectador se aleje de la historia, lo que no es una buena premisa cuando uno va al cine. De todas formas tendré que ver alguna película más para juzgar.

Dejando lo visual de lado, la película es un cuento fantástico, al estilo de 'The Fall' pero mucho menos complejo, muy lineal. Entretenida, con algunos momentos humorísticos, y con un giro o moraleja final al estilo de las fábulas religiosas. Y ese es precisamente el mayor problema. La película trata de suministrar una dosis de moralina religiosa que chirría desde el minuto uno, y que alcanza su esplendor cuando salen las letras del final. Al menos lo hace a calzón quitao, sin miramientos, eso se lo reconozco. Pero que queréis que os diga, si me interesara eso cuando voy al cine solamente iría a ver pelis de Mel Gibson. En resumen, una película entretenida pero algo mediocre, sin mucha profundidad en la historia y sin personajes que desarrollar salvo el prota que hace un papel bastante decente, todo hay que decirlo, pero que se hunde notablemente debido a ese trasfondo proselitista. El orangután también lo hacía bastante bien. Compensaría la entrada del cine si siguiese costando 3,5 euros.

Ahhh esta semana empieza un viaje inesperado, así que espero que haya otro post pronto...

martes, diciembre 04, 2012

VBRL DD edition, the end


Jack Brabham, Jackie Stewart, Niki Lauda, Nelson Piquet, Ayrton Senna y Sebastian Vettel. Sólo seis hombres en la historia pueden decir que son tricampeones de la F1. Y sólo uno puede decir que es tricampeón de la VBRL.

Por tercer año consecutivo, el (The Famous dr.Alergia's) Grand Mächaka Powered Engines Orkestar ha logrado el título de campeón de la Liga Fantástica de F1 por excelencia. En su cuarta edición, con su cuarto paquete de normas, nada hacía presagiar la consecución del título para el equipo hispano-turco, hasta que el Inglourious Basterds mode se hizo efectivo para las ocho últimas carreras de la temporada.

El nuevo paquete de normas de la Destruction_Derby edition basaba las puntuaciones no sólo en los resultados de los pilotos de la F1 en cada GP, sino en la relación entre las alineaciones de los distintos equipos de la VBRL. Así, durante la primera parte del campeonato, las normas premiaban (en contra de lo esperado) a los equipos que elegían a los pilotos más populares. Sin embargo en la segunda parte, las reglas se volvieron mucho más impredecibles y aleatorias. Esto produjo un cierto caos en el campeonato, y dos de los equipos que menos oportunidades parecían tener en esta edición acabaron en el pódium en primer y tercer lugar (Ferre Roxu-Playus Team).


Extraño mundial para el campeón. Sólo logró una victoria (en el GP número 16 de la temporada), y a ocho carreras del final de la temporada era quinto a más de 60 puntos del líder provisional. Las reglas de la segunda parte de la temporada sin duda alguna beneficiaron al campeón. No tanto quizás por sus buenos resultados (algo irregulares), como por los pobres resultados de los equipos que marchaban en cabeza, incapaces de adaptarse a un nuevo reglamento que perseguía darle emoción a un campeonato con un tal vez injusto reglamento.

El segundo clasificado, FKA La Alquitara, pasó de dominar la primera mitad del mundial, a obtener un total de 7 puntos en seis carreras durante la segunda parte. Aún así, una victoria en la penúltima carrera reavivó una vez más sus oportunidades de victoria que finalmente no se materializaron. De cualquier manera, brillante temporada de un equipo que en la temporada pasada no dejó de ser colista en ningún momento, pero que en la primera edición de 2009 había dejado buenas sensaciones con su tercer puesto final. Alegra verlo de nuevo en el podio.

En tercer lugar y volviendo al cajón tras los dos subcampeonatos iniciales, el Ferre Roxu-Playus Team, fue el auténtico revulsivo de la segunda parte de la temporada. A seis carreras del final era penúltimo en la clasificación, a más de 100 puntos del líder. En la gira asiática por Japón y Corea, sumó dos victorias consecutivas y 102 puntos (por 3 del entonces líder, el Puzolana) para ponerse tercero en la clasificación, puesto que se disputó con el propio Puzolana y La Alquitara hasta la última carrera. De todos los equipos que han ganado 4 carreras, es el único que puede presumir de haberlo hecho siempre en solitario. Un buen año sin duda.


El cuarto clasificado, el Puzolana Entertainment System, que llegó a ocupar el liderato de la clasificación durante 4 GP’s, terminó esta edición de la VBRL fuera del cajón, hecho inédito en las anteriores. 22 puntos en las 6 últimas carreras fueron un bagaje demasiado pobre para un siempre serio candidato al título, y único vencedor histórico de la VBRL junto al Grand Mächaka.

Empatando a puntos el F1 Niki Lauda Oreja a la Plancha y el Andrea Moda – Missis Team, pero con una victoria más del equipo llamado como el ex piloto austríaco y uno de sus órganos (4 a 3), ocupan el quinto y sexto lugar de la clasificación. Discreto resultado para el F1 Niki Lauda tras el emocionante subcampeonato del año anterior, y brillante resultado del debutante, obteniendo victorias en 3 GP’s. Seguro que los nervios del inicio de temporada le jugaron una mala pasada y retrasaron su escalada en la clasificación. Sus 2 victorias consecutivas en los GP’s de Reino Unido y Alemania, que la dejaron a 3 puntos del liderato, reflejan sin duda alguna el tremendo potencial de esta nueva incorporación.

Siguiendo en la clasificación, figura el Patri Glamour, que cuajó una gris actuación. Alcanzó el liderato en la cuarta carrera del año, pero la presión de verse líder tan pronto hizo mella en la joven escudería, que prácticamente desapareció de los puestos importantes el resto de la temporada. En el Inglourious Basterds mode apenas logró unos 30 puntos, lo que lastró definitivamente un tímido resultado. Se espera mucho de ellos para futuras ediciones.

Por último, el FAC Noreña tuvo un año complicado. De las 19 carreras, tan sólo presentó la alineación a tiempo en 7 de ellas. Sumó 27 puntos en las últimas 14 carreras del año. Malos tiempos para el Foro Asturias Ciudadano, parece ser.















Flamante podio para un brillante campeonato, reñido hasta la última carrera como la anterior edición, y en la que nuevamente todos los equipos han conseguido al menos 1 victoria en un GP. Enhorabuena a los vencedores y a todos los participantes.
 

Tablas Finales



domingo, noviembre 25, 2012

Hipótesis de campaña electoral

Personajes:
SPP: Sr. Presidente de un País.
SPR: Sr. Presidente de una Región de ese país.

En algún momento de 2012. Despacho presidencial. Suena el teléfono.

SPP: Sí, sí, páseme con él. ¡Hombre! Bueno oírte, ¿qué tal te va todo por allí?
SPR: ¡Hola! Ya sabes, como todos, tirando. Esta dichosa crisis va a acabar con todos nosotros… no vamos a quedar ninguno…
SPP: ¿Pero qué dices? Si vosotros ganasteis las regionales y al año, a pesar de todo el tijeretazo que pegasteis, en las nacionales sacasteis mejor resultado aún… No me creo lo que dices, ¡vosotros vais de lujo!
SPR: Ya, ya… bueno, no te creas. Las generales las pasamos bien, pero ahora ya las encuestas empiezan a ponerse oscuras. La ventaja que teníamos se desvanece semana a semana, y aunque no hay alternativa clara, nuestra mayoría peligra seriamente. De hecho, por eso te llamo. Nos han aconsejado adelantar las elecciones.
SPP: ¿En serio?
SPR: Así es. Nos han dicho que si no convocamos elecciones antes de final de año, la cosa se nos puede poner muy cuesta arriba. Por eso te llamo, quería que lo supieras de viva voz antes de que lo publiquemos en la prensa.
SPP: Y yo te lo agradezco. ¿Hay algo que podamos hacer por vosotros?
SPR: No, no, muchas gracias. La cosa empieza a torcerse pero tenemos confianza, unas elecciones a tiempo nos harán salvar gobierno para los próximos cuatro años, y para entonces ya esperamos que la cosa mejore… ¿no te parece?
SPP: Je, je, esperar, lo esperamos, pero nunca se sabe… Bueno, quedamos avisados. Os daremos cancha como siempre. Los favores en Madrid no se olvidan, amigo.
SPR: ¡Qué tranquilo me quedo! Y ya sabéis, por poco que necesitéis de nuestro apoyo, ahí estamos para que lo que surja… ¡Adiós!
SPP: Adiós. Cuídate y da recuerdos…

En algún momento de Septiembre de 2012. Despacho presidencial, vuelve a sonar el teléfono.

SPP: Claro, claro, pásamelo. Buenas, cuéntame rápido. ¿Qué quieres?
SPR: Hola. Sí, tranquilo, no te robaré mucho tiempo. Escucha. La cosa se nos está poniendo cuesta arriba… Los sondeos que nos han pasado internos, no los que vamos a publicar la semana que viene, nos dan un resultado muy malo. Mayoría simple y a pedir ayuda…
SPP: ¿Os vale con nuestros votos?
SPR: No, y ese es el problema. Los técnicos nos han propuesto una estrategia arriesgada, que no me convence mucho, pero lo llevan analizando todo el verano, dicen que no hay otra posibilidad.
SPP: Bueno, no me asustes, ¿qué vais a hacer?
SPR: Vamos a adoptar un discurso secesionista.
SPP: ¿Qué? ¿Seguro? Pero si allí nunca habéis estado de acuerdo con la independencia… ¿Estáis seguros de que funcionará?
SPR: No es que estemos seguros o no, es que parece que es la única estrategia que nos puede dar mayoría absoluta… El discurso radical está calando, ya sabes, con un paro por encima del 20%, la gente pide medidas desesperadas. Por eso te llamo, para avisarte de nuestra estrategia. Vamos a hacer la campaña diciendo que nuestros problemas se deben a formar parte del país, que la solución es la secesión, ya que sólo así nos quitaremos de encima la rémora del país y podremos enderezar nuestra economía. Es la única forma que hemos encontrado para alejar la campaña del discurso económico y la situación actual. Si no sacamos algo potente, nos van a triturar.
SPP: Ya veo. Pero me surgen varias dudas… ¿Qué ocurre si ganáis, haréis referéndum? Y por otro lado, creo que eso nos puede traer mucho problema a Madrid, y ya sabes cómo estamos de problemas… Bueno, qué te voy a contar.
SPR: Pues verás, lo del referéndum está totalmente descartado. Ya sabes, si ganamos las elecciones, no será difícil cambiar el discurso a algo más moderado… Si no, piensa que en Bruselas nos iban a dar hasta en el cielo de la boca. Están ahora allí como para oír hablar de independentismos… Y además, como has dicho, aquí la gente nunca ha sido muy independentista. Hablaremos de lo de siempre, del fútbol, de la selección regional y de una economía libre de pagar al Estado más de lo que recibimos. Pero luego, todo eso se puede calmar y hasta podríamos centrar el año siguiente en ese tema porque, respondiendo a tu segunda pregunta, creemos que también os puede venir bien a vosotros.
SPP: ¿Cómo?
SPR: Fácil. Simplemente nosotros venderemos Madrid como el enemigo, y vosotros podréis hacer lo mismo con nosotros. Así, ambos conseguiremos distraer la atención de la economía. Con un poco de ayuda de los medios…
SPP: Mmm… Déjame que me lo piense, pero no suena mal del todo… Mucho fútbol de por medio. Cuando hablamos de independencia siempre se va a lo mismo, que si hay que hacer ligas separadas, que si la selección se dividirá… eso puede estar bien. Y tampoco parece muy difícil ponerse de acuerdo con la prensa. Ahora que hemos recuperado la pública, sólo un canal de TV va en contra de nosotros, y en el digital tenemos una buena camarilla que os dará mucha caña…
SPR: Los sabemos, pero ya sabes que eso siempre nos ha dado votos aquí. Los periodistas de la capital atacándonos, eso siempre nos ha ayudado.
SPP: Está bien… lo podemos analizar, pero no tiene mala pinta. Imagino que ya sabrás que una parte de nuestro partido os daría mucha caña, pero entiendo que es lo que os interesa.
SPR: ¡Así es! Caña desde la capital o desde el gobierno central, eso sería genial, porque validaría nuestro discurso. Y a la vez, como contrapartida, también os daría a vosotros empuje aquí, entre los votantes no regionalistas… SPP: OK, entonces, trato hecho. Hablaré con mi gente la semana que viene y nos pondremos a trabajar.
SPR: Así da gusto… Recuerda hablar con la prensa también.
SPP: No te quepa duda, déjalo de mi cuenta… ¡Adiós!

Primera semana de Noviembre de 2012, despacho del presidente de la región. Suena el teléfono.

SPR: Acepto la llamada. ¿Sí? ¡Ah! Hola, hola.
SPP: Oye, no sé si has visto el periódico de hoy, he querido explicártelo en persona…
SPR: Y yo te lo agradezco, aquí delante de mí lo tengo. Esto es un poco agresivo, ¿no te parece? A tres semanas de las elecciones… Creo que esto es un poco fuerte… SPP: Ya, ya, por eso te llamo. Al final ya sabes que estos periodistas tienden a pensar “demasiado” por su cuenta, ellos son así… Les cuesta asumir su guión. Pero míralo por el lado bueno, esto va a durar hasta las elecciones y ya está. SPR: ¿Y la investigación policial?
SPP: ¡Nada! ¡Ni caso! Ya nos encargaremos nosotros de que ese borrador muera antes de que acabe el año… Tú por eso no te preocupes. Se han crecido con la guerra esta, y la han llevado un poco más allá, pero tú confía en mí, hasta aquí llegó.
SPR: Pero, dos semanas antes, esto nos puede quitar votos…
SPP: ¿Tú crees? ¿La corrupción quitando votos en este país? Nada, nada… de eso nada. Esta gente, que quiere vender periódicos, pero poco más. Esto sólo radicaliza más las posiciones, tú sólo tienes que salir de víctima, diciendo que van a por ti y ya está, eso reforzará más aún tu discurso. Recuerda, más vale que hablen mal de uno que no que no hablen en absoluto…
SPR: Visto así…
SPP: ¡Claro que sí! Que esto no te desanime… Ya verás, al final, vosotros y nosotros seremos los que más rédito le sacaremos a la campaña. Todo gracias a monopolizar la opinión en la prensa.
SPR: Bueno, no nos queda otra, que sea como tú digas… En fin, el domingo hablaremos.
SPP: ¡No temas, ya verás! El domingo ganaréis vosotros y nosotros mejoraremos nuestra posición. Te lo digo yo.

Pero, ¿quién se podría imaginar algo así? Me temo que sólo Díaz Yanes… Bendita democracia.

jueves, noviembre 15, 2012

Boñigas y cardamomo parte I: Delhi

Aterrizamos el día 29 en el Indira Gandhi International Airport. Largo, larguísimo, metros de alfombra rodante, cientos de personas. Acero bruñido y pantallas digitales, pero también saris, motocarros, smog y una muchedumbre que te asalta a la salida, reclamando tu atención. Estábamos sobre aviso. Welcome to India - Námaste.
Llamaremos a nuestro guía Yogui, un nombre perfectamente válido y que además es el suyo; el conductor permanecerá anónimo el resto del viaje. Nos sueltan en el hotel Oberoi de Nueva Delhi, la ciudad de los Británicos. Hartos de la inmundicia, la lluvia y el agobio de Calcuta decidieron recrear un pequeño trocito de su añorada Albion, al menos de la imagen de la misma que tenían. Hoy en día los guiris que se van a Canarias se conforman con pubs donde ver partidos del Manchester United y comer fish and chips, quien los ha visto y quien los ve... Ochenta años tras su inauguración y sesenta y pico tras convertirse en capital de la India independiente, Nueva Delhi  sigue siendo una excepción de avenidas de anchas aceras, edificios coloniales y jardines amplios en un país de más de mil millones de personas.
A la entrada del hotel nos comprueban los bajos del coche con un espejo. Los guardas nos hacen un saludo militar antes de cruzar la valla que nos separa del exterior que no se antoja, a primera vista, tan terrible. Mientras esperamos a registrarnos desplegamos todo nuestro poderío hispano, y pronto los sofás tapizados y los cojines coloridos se hayan cubiertos por un bazar de maletas, mochilas, Kalenji, Quechua y mortajas de nuestros cuerpos maltrechos. Llevamos 19 horas de viaje, 2 comidas de avión, una escala en Amman, una película de Pixar y otra de Marvel, un andaluz borracho y dos alemanas insoportables, y un Indio bebedor de whisky a quien tuve que escribir la documentación de entrada del país. Mientras esperamos nuestro turno nos vamos durmiendo y el resto del hotel despierta para encontrare que han sido invadidos por zarrapastrosos con peineta y prima de riesgo.

The Oberoi

 Vestíbulo de el Oberoi
Parte de una cadena y con diferencia el hotel más lujoso que vamos a catar en este viaje, la fachada no promete revelar más que el típico hotel-mamotreto de Benidorm; sin embargo hay un señor con levita y simpático gorro a la entrada cuya única función parece ser saludarnos. Otras personas tienen otros trabajos igualmente peregrinos: subir maletas -imposible negarse y llevarlas tú-, ver como un arco detector de metales inevitablemente pita y sonreírte mientras insiste en que pases sin hacer ninguna comprobación adicional, repartir periódicos desde un pequeño mostrador... a ese señor nos dirigimos en modo Paco Martínez Soria, hasta que nos indica con una media sonrisa que son los otros tres larguísimos mostradores llenos de personal donde uno se registra. Jaque mate, este no es nuestro mundo.
El vestíbulo huele a perfume, abundan los cuencos de agua en los que flotan pétalos de rosa. Hay dos piscinas y nos rodea una vegetación frondosa y oscura. Cuando subios a la habitación finalmente comprendemos la expresión "Vivir como un maharajá". Eso sí, Internet de pago y a precio de rubí. Me siento como en casa. Desde luego hemos avanzado desde aquel motel de carretera en Cuenca, el politeísmo nos sienta bien.

De templos y monumentos

Estuvimos sólo un día en la ciudad, y pudimos visitar poco de vieja Delhi y algo más de la ciudad británica. Nueva Delhi tiene el mismo aire capitolino y algo impersonal de Washington. Hoy es festivo y las familias salen a ver algunos de los monumentos que abundan en esta parte de la ciudad. A los españoles no suele vérsenos en estos lugares y eventos. ¿Son los indios más nacionalistas/patrioteros/víctimas de la propaganda? ¿O son, simplemente, muchísimos más? Visitamos la puerta de la India, los palacios del presidente y de los ministerios, la zona de las embajadas y un bonito y sencillo monumento en el lugar donde fue cremado Gandhi.
Mansión del presidente de la India

Puerta de la India

Raj Ghat, memorial de Ghandi


Para completar la ajetreada jornada visitamos tres templos también. El hinduista no es como lo esperábamos: es colorido, alegre, poco solemne y no estaría fuera de lugar en Port Aventura. Los hindúes tienden a llenarlo todo de capillas, capillitas e ídolos. Tras diez minutos me pierdo en la sopa de nombres y renuncio a entender si está dedicado a algún Dios en concreto o si hay algun tipo de organización o jerarquía. A la gente no parece importarle: llegan, tocan la campana a la entrada de la puerta, dejan flores o dulces, echan una moneda, musitan algo, se arrodillan, o tocan el dintel de la puerta... y se van a otra cosa, a otra capilla, a otro dios. No tenemos fotos del interior preñado de esvásticas.
Cris en el templo hinduísta de Laxminarayan

Siguiente parada: el templo Sij de Gurdwara Bangla Sahib. Los miembros de esta religión son una minoría, pero han alcanzado una visibilidad y relevancia social importante. Determinadas características no hacen sino reforzar la identidad Sij y la sensación de pertenencia a una comunidad, cosa difícil en una sociedad generalmente permisiva y permeable, donde todo se mezcla y Budha acaba siendo el octavo avatar del dios Vishnú en la tierra. Los Sij se distinguen por llevar siempre barba y turbante (nunca se cortan ni muestran el pelo), una daga y una pulsera de acero. El aspecto es generalmente serio, fiero incluso. Sus templos van sobrados de oro, aunque ninguno alcanza el nivel del templo de Amritsar. Los templos son llevados por voluntarios, y tienen la curiosa costumbre de la cocina comunal: los fieles se reunen, cocinan juntos y comen juntos, un ritual que recuerda que -al menos en principio- no creen en clases ni castas. Aunque no compro, gracias, al menos escucho su interesante oferta, y pruebo su comida de las manos de un señor muy mayor y dudosa higiene.
Gurdwara Bangla Sahib

En la cocina económica Sij

En la ciudad vieja tuvimos un primer contacto con el ajetreo, el tráfico y las callejas que son tipicas de las ciudades indias. Para muestra, un botón: el bazar de los ladrones, donde según nuestro guía se puede recuperar lo que te "desaparece" en el mismo día. Observad el preciso cableado típico de la zona. La foto está tomada desde lo alto de la mezquita.
Ademas de robado y apaleado, electrocutado

La mezquita de Delhi (Jama Masjid) es la más grande de la India. Aún así no resulta especialmente impresionante en comparación con otras más masivas o hermosas pero nos dio para inaugurar el contador de anécdotas. Poco después de ponerle a Cris un precioso paño de flores en la mejor escuela señora de Cai bajando a la playa, comenzó a tener peticiones de fotos. Niños, niñas, adolescentes: todos querían una foto con Cris, se quedaban mirando sin reparo alguno o directamente sacaban el móvil y disparaban,  con una chocante y divertida falta de disimulo. ¿Hay una actriz de Bollywood de aspecto semejante? ¿En doscientos años nunca pisó la India una inglesa que fuera, a la vez, blancurria y de pelo oscuro? ¿La precisa combinación de rasgos de Cris hizo que los indios mojen las bragas, sin importar edad, género o condición? Misterios que nunca se resolverán.
Cris, desi superstar

Finalmente nos arrastraron hasta un conjunto arquitectónico a las -estimo- afueras de la ciudad. Para esas horas caminábamos ya como zombis y nos quedábamos dormidos en los rincones. Logramos rescatar dos neuronas y tres gotas de adrenalina para asombrarnos ante el minarete Qutb, que domina el complejo de ruinas y construcciones del mismo nombre. Fue construido por los primeros gobernantes musulmanes de Delhi y resulta imponente, bello y muy distinto a los minaretes a los que estamos habituados. Caminamos entre los templos, primero hinduistas, reconvertidos en musulmanes y hoy simple monumento, y vimos la grabación de una escena de una película de Delhiwood. Día completo, día cansado: no recuerdo el regreso al hotel ni quedarme dormido, pero lo agradecí a buen seguro.
Fijaos en el tamaño de las hormiguitas al pie del minarete


miércoles, noviembre 14, 2012

Simpatía por el Diablo, de Agustín Díaz Yanes

Esto es Espasa, y aquí todo el mundo puede escribir una novela. Bueno, todo el mundo no, pero si eres Agustín Díaz Yanes y has firmado películas como Nadie hablará de nosotros cuando hayamos muerto, Sin noticias de Dios o Alatriste, entonces sí. De las dos primeras nada puedo decir, pero de la tercera, que el mundo sepa que me deben el dinero de la entrada y que maldigo a todos los hideputas –masculló Alatriste - que participaron en ella, pues durante su filmación se plantó la semilla que dio lugar a la ruptura entre Ariadna Gil y David Trueba. Ella dejó al guionista español con gafas y cara de buen chaval por el ilustre actor de Hollywood Viggo Mortensen (Aragooooooorn!), y eso hizo del mundo un lugar peor. El cine en 2006 costaba 4 euros.

Centrémonos. Esta es una primera novela y como toda primera novela, a su autor le ha costado mucho conseguirle la publicidad que se merece. O no. “Simpatía por el Diablo Agustín Díaz Yanes” en google descubre menciones en El País, Canal Sur, Página 2, Diario de Mallorca, RTVE, ABC, El Heraldo de Aragón, La Verdad (de Murcia), El Correo Gallego, El Diario de Córdoba, El Correo. Vamos, el típico apoyo que recibe un debutante. Pero bueno, me voy a dejar ya de protestar de forma gratuita.


La novela es una historia de suspense en una España paralela a la actual. En esta España sufrimos los mismos problemas de crisis económica y social que en la realidad, pero los personajes de las altas esferas políticas y del mundo financiero son otros. En este marco, una secretaria que se compra lencería en La Perla (nos lo dicen como cuatro veces) y se ve todas las series de televisión americanas habidas y por haber descubre que su jefe, el presidente del banco Hispania (Bankia, no. H-i-s-p-a-n-i-a), prepara una conspiración para dar un golpe de estado mediático y conseguir el poder del país en las urnas (hasta aquí la contraportada del libro). En la primera parte del libro nos presentan a los protagonistas (políticos en su mayoría: alcaldes, ministros, consejeros y ex-presidentes) que se van posicionando (buenos y malos) y nos relatan cómo se va fraguando esa tentativa de golpe de estado encubierto, y en la segunda parte la trama coge carrerilla hasta llegar al previsible desenlace final.

Simpatía por el Diablo está escrita en forma de best-seller y es una novela de libro (ja, me parto yo solo). Agustín cumple paso a paso todas las premisas que hacen que una novela pertenezca a este género literario. Gracias Malherido, por ilustrarnos desde el 2006:

- La estructura se apoya en Cliff-hangers constantes, y en la primera parte del libro alternan narraciones en dos espacios temporales diferentes, para que así la resolución de cada enigma se posponga un capítulo. Esto le da emoción a la narración.
- Las ideas que cuenta son obvias. La apuesta reveladora que nos ofrece el libro es esta: En España hay dos Españas, sí, pero no la izquierda y la derecha, no. Están los buenos y están los malos, y en los dos grupos (izq-der) hay gente de ambos. Alaaaa. Y como es una idea obvia la entendemos y eso nos hace sentir mejor.
- Cultura. Arranca el modo ¡aprendo, aprendo, aprendo! y suelta referencias de cultura contemporánea al alcance de la mano de cualquier mortal. La Cultura Trivial: series de televisión (El ala Oeste de la Casa Blanca y Deadwood), libros (Los Enamoramientos, de Javier Marías, principalmente) y música (ya ni lo apunté, pero eran cosas como La Shica…).
- Cine. Una vez nos presenta la historia en la primera parte, la segunda parte se convierte en película de espías: Corre, salta, huye, conspira, pincha el teléfono, corre, salta, folla (un poco), corre –explosión-, corre más, abrazo final.

Y me permito añadir alguna característica más a las citadas por Malherido:

- Es condescendiente con el lector. Nos habla de la crisis, culpa de ellos, las gentes con poder. Nosotros somos meras víctimas o meros lectores (espectadores) de todo lo que ocurre. Leyendo la novela me convenzo más aún de que la culpa de todo no es mía. El infierno son los otros.
- Los personajes van todos acompañados de juicios de valor (¡cómo me jode esto!). El que es malo, es malo hasta para abrir la puerta: saca el codo para que no te cueles. El que es bueno, es bueno hasta cuando te mata (si yo lo comprendo, usted me mata porque yo me lo merezco… muy Faemino y Cansado). Los buenos miran a las macizas con romanticismo (“Los labios demasiado finos para una belleza moderna”, pensó), y los malos las miran al escote cuando hablan y sólo piensan en las guarrerías que les harían si tuvieran veinte años menos.

Ya sólo me queda por cargarme al personaje principal: Isabel. Esa mujer anónima, salida de la nada, secretaria cumplida de un banquero, único personaje de la historia con el que los anónimos mindundis del mundo podemos identificarnos. Y vaya cómo nos dejan. Isabel se define por sí misma. Ahí van dos extractos:

“Isabel, siempre tan privada y tan convencional – “excepto en la cama”, pensó con satisfacción -, mientras se despedía del piso del Camino Viejo de Leganés y se encaminaba a entregar los documentos se vio a sí misma como una persona diferente. El pasado había quedado atrás definitivamente. Ahora tenía que pensar en el futuro.

“Isabel cuando se enteró de la muerte de su antiguo jefe no pudo contener las lágrimas. Se sintió un poco culpable. Ella había sido una de las causantes, si no la principal, de su muerte. Como les suele ocurrir a las personas de buen corazón, Isabel recordó al mejor Julián de la Hoz: al hombre cortés y educado, que jamás decía una palabra más alta que otra y que siempre le trató con deferencia y, por qué no decirlo, con cierto cariño. Como a una sobrina muy muy lejana.”

Está bien repartir para todos. Isabel es una persona de bien, porque sí, no te jode, que para eso me la inventé yo. El mejor Julián que podemos recordar es aquel que daba los buenos en el ascensor (todos los días), y el escritor es leísta. Olé.

Un personaje pueril, el peor de la novela. Se ve arrastrada a toda esta vorágine de conspiraciones y espías de chiripa, pero ni pertenece a este mundo ni va a quedarse en él cuando todo esto acabe. Además, ella lo sabe y no aspira a ello, tan sólo aspira a follarse al chico que le gusta y ver la tercera temporada de Deadwood. En toda la historia, no me queda claro por qué se decide a traicionar a su jefe (más allá de las necesidades del guión). Es más, diría que una persona tan servicial y con tan poco espíritu, nunca traicionaría a su jefe, por la sencilla razón de que no descubriría una conspiración ni en un documento que se titulase “Hoja de Ruta de La Conspiración”. Y además, no le leería los documentos a su jefe, que siempre le daba los buenos días. Eso de que las personas anónimas también pueden cambiar el mundo en acciones individuales, supongo que está sacado de la Aldea del Arce o algo parecido…

La última pregunta que uno se hace antes de cerrar un libro de estos es, ¿y para qué lo he leído? Y uno duda en la respuesta. Puede que lo haga para sentirse mejor consigo mismo (entiendo lo que leo, luego soy listo), para sentir que aprovecha el tiempo (leyendo este libro aprendo) o para sentirse superior a los demás (puedo criticar el libro, he encontrado sus debilidades y fallos, así que soy superior al autor y a las personas que lo han disfrutado). Da igual. Las tres respuestas esconden algo miserable en lo que preferiría no indagar.

Sexo: De parroquia. “Retrocedieron hasta una zona de sombras” p.62; “Javier salió del dormitorio procurando hacer el menor ruido posible. No quería despertar a Isabel, que dormía desnuda desparramada sobre las sábanas”, p.93; “Isabel se despertó de golpe y lo primero que sintió fue una enorme liberación (…) al final todo se había resuelto en una noche” p.99… Ni media teta asomando. En lo que a mí respecta, Isabel y Javier se pasaron la noche jugando al Tabú.

Naves espaciales: Ni una.

jueves, noviembre 08, 2012

Neuromante, de William Gibson

Resulta que una pandilla de amigos en la Universidad de Columbia, allá por el final de la Segunda Guerra Mundial, se sentó a una mesa y acordó darle un vuelco a la literatura de aquel siglo. Algunos de ellos se llamaban Ginsberg, Kerouac y Burroughs, su movimiento se llamó Generación Beat y, recogiendo todo lo que pudieron de la contracultura y del “Underground”, condicionaron para siempre a cualquier escritor que surgió tras ellos.

Más de treinta años después, William Gibson y otros 4 amigos (a quienes dedica Neuromante), en otra mesa, con el término “ciberespacio” rondando por ahí, crearon el Ciberpunk. Distopía, postmodernismo, género negro, y de telón de fondo una sociedad híper-tecnificada (Internet-antes-de-Internet, IA’s, biotecnología, estaciones orbitales, realidad virtual). Héroes atrapados en mundos virtuales, con serios problemas en el mundo “real”, la puerta al otro lado, Ballard, Orwell, Chandler, Lem y los beats.

Neuromante puede no estar escrita de forma ejemplar (pecado común en la ciencia ficción), pero el mero hecho de descubrir este libro casi treinta años después de su publicación produce una cierta inquietud. ¿Tan retrasado voy? Esta novela se puede leer como ciencia ficción hoy en día, en un mundo en el que Internet es una realidad y no un concepto, la ingeniería genética abre camino a diario y vivimos en algo llamado “era Digital”. ¿Pero en 1983? En ese año en España llevábamos tricornio, no teníamos autopistas, la televisión en blanco y negro era común, sólo teníamos dos canales y reproductores de CD’s sólo había en casas de “ricos”. No puedo ni imaginar el impacto que pudo suponer leer esta novela entonces, y tampoco puedo imaginar la sensación de Gibson al comprobar que el mundo real se acerca, en cierta medida, a su mundo inventado.

Hoy en día, aunque sigue resultando reveladora, se ve como una propuesta mucho menos arriesgada de lo que en su día tuvo que ser. Pero que no se me malinterprete, sigue siendo ciencia ficción vigente (no como la Naranja Mecánica, por ejemplo, distopía en vena veinte años anterior, pero hoy en día un mero reflejo de una parte de la realidad), y buena. Mezclada además con el género negro, mantiene un ritmo entretenido, acumulando Cliff-hangers capítulo tras capítulo (sin llegar a cansar, querido amigo Dan Brown) y estallando en el momento justo, revelando toda la verdad que el lector necesita y ocultando lo que el lector desea.


¿Pero de qué va Neuromante? Pues va de lo mismo que la mayoría de las historias. Narra la historia de un pusilánime, un ser humano común y corriente, incapaz de hacer frente a su propia vida, y que sobrevive esperando a que la vida elija por él. Unos lo llaman destino, durante más de dos mil años muchos lo han llamado dios, y en Neuromante lo llaman IA (Wachowskis, brother and sister, ahí en su rincón recopilando ideas para Matrix), pero tanto da.

La vida raras veces te deja escoger entre “A” o “B”. Nuestra rutina suele ser más bien binaria, y los cruces que se nos presentan suelen ser del tipo “A” o “No A”. Así, nuestras vidas posibles –el conjunto de las que podían haber sido y la que realmente está siendo- se dibujan como líneas ramificadas, como tallos de plantas salpicados con bifurcaciones (muchas veces menos de las que nos podamos imaginar), en los que es raro encontrar nodos de los que partan 3 ramales (“A”, “B” y “No A y No B”).


En el caso del protagonista de Neuromante, comme d’habitude, su vida se dibuja sobre los ramales del conjunto de sus vidas posibles con una línea roja y gruesa antes de que los sucesos tengan lugar. Un camino crítico marcado desde el principio pero que él desconoce. Son el resto de personajes de la novela los que trabajan en la sombra para que se cumpla ese camino ya predicho. Case, el protagonista, no tiene más que dejarse llevar; esperar a que en cada cruce, una flecha grande se le dibuje en medio de su mente y le indique el camino a seguir.

“Night City era como un perturbado experimento de darwinismo social, concebido por un investigador aburrido que mantenía el dedo pulgar sobre el botón de avance rápido.”

Ya, todo esto suena muy mesiánico. El destino, la vida ya escrita, nuestra existencia se debe a un propósito ya definido por un ser superior y todo eso… Pero claro, en la novela todo esto no está orquestado por señor barbudo que vive en las nubes, ni por una pirámide con un ojo brillante encima ni, mejor aún, hay redención final. No. Como dice mi jefe: “¡Te jodes!” ¿Dónde está la diferencia? Pues en que son los humanos los que escriben su propio destino. Aunque no siempre escribamos el nuestro, sino el de otros, no dejan de ser humanos escribiendo el destino de humanos. Hormigas obreras cumpliendo un guión preestablecido por hormigas reinas que, que lejos de ser seres divinos poseedores de poderes sobrehumanos que les permitan decidir qué debemos y qué no debemos hacer los demás, se mueven por los mismos impulsos que el resto. Poder, sexo, amor, soledad…

Un plan establecido por alguien que no tiene un plan establecido, y ni siquiera es consciente de que lo debe tener. Una familia rica con más poder del que pueda manejar, corrompida generación tras generación, venida a menos en espíritu pero manteniendo un poder que les permite controlar las vidas de terceros sin tener que pagar un precio moral por ello.
“Poder, en el mundo de Case, significaba poder empresarial. Los zaibatsu, las multinacionales que determinaban el curso de la historia humana, habían superado las viejas barreras. Vistas como organismos, habían conseguido una especie de inmortalidad. No podías matar a un zaibatsu asesinando a una docena de ejecutivos importantes; había otros que esperaban para ascender un nuevo peldaño, hacerse cargo del puesto vacante, acceder a los vastos bancos de memoria empresarial.”

Al igual que ROGELIO acabó con su creador Emeterio, Gibson utiliza los atrezos del ciberespacio, las computadoras y las redes virtuales para contarnos la historia de siempre. La obra acaba con el maestro. O para que todos nos entendamos: El Capitalismo acabó con el hombre. Ala hijo, hazte postmoderno y medítalo.


Ya para terminar, dos comentarios finales. Hay una breve línea que separa una novela de una obra maestra, y esa línea está flanqueada por dos guardianes: sexo y naves espaciales. Si ellos no están de tu lado, tu novela no pasará del premio Planeta nunca jamás.

Sexo: Neuromante tiene poco pero del bueno (“Ella le respondió estirando la mano hacia atrás, metiéndosela entre los muslos y sujetándole suavemente el escroto con el pulgar y el índice. Se balanceó allí un minuto en la oscuridad; erguida, con la otra mano en el cuello de Case. El cuero de los pantalones crujía débilmente. Case se movió, sintiendo que se endurecía contra el acolchado de goma espuma”). Una de los detalles que más me gustó, fue la tenue y disimulada carga sexual del libro. Levemente insinuada, pero de alguna forma siempre presente.

Naves espaciales: De las buenas. Estaciones geoestacionarias con comunidades de ciber-hippies y también una colonia para ricos, una especie de “Las Vegas” espacial, con la forma de un Cilindro de O’Neill (una estación espacial con un sistema de 2 cilindros coaxiales que giran en sentido opuesto y generan gravedad artificial). De aquí a la eternidad.

lunes, octubre 22, 2012

Zeitgeist

- Lo que yo os diga chicos, esto no es tan difícil… Basta con que nos coordinemos un poco, pero si lo pensáis bien, tenemos más de medio camino avanzado, hemos llegado al momento preciso…

- ¿Tú crees?

- ¡Claro que sí! Esto está chupado, sólo queda el último impulso… Ya llevo tiempo pensándolo, y no diréis que es la primera vez que os lo comento, porque ya lo hemos hablado más veces antes, - “Es verdad, es verdad”- pues eso… Llevamos años trabajando y, ¿para qué? ¿Para parecer monos de feria? ¿Para ser el hazmerreír de todo el mundo? No señor, que nadie se equivoque. Ya va siendo hora de obtener nuestra recompensa, ya va siendo de que se nos tenga en cuenta, de que dejen de tomarnos por unos simples juguetes, meros muñecos, y que sepan que no hemos venido aquí para entretener al mundo, y peor aún, para sustentarlo con nuestro sudor y nuestro trabajo, ¡queremos lo que nos pertenece! ¡Ja! Me río, si es que sólo pedimos lo que es nuestro, ¡nada más!, sólo hemos tratado de vivir en paz con todo el mundo, de que se respete y valore nuestro trabajo en su justa medida y de que se nos remunere en nuestra justa medida por lo que hacemos.

¿Acaso te han recompensado a ti por tus años de trabajo? - “No, no, eso es cierto”- Ya… y a ti, ¿Papá? ¿Alguien ha hablado contigo de tu retiro? ¿Acaso alguien, ¡alguien!, se ha acercado a ti en todos estos años para preguntarte qué tal estás, cómo lo llevas, el agotamiento, la edad, los achaques y todo eso…? ¿Es que alguna vez te han hablado de la posibilidad de que recibas el retiro que te mereces? Sí, sí, ya veo que niegas con la cabeza. Tristemente todos sabemos la respuesta y sin embargo… ¿Hacemos algo al respecto? Nada, ni siquiera protestamos un poco. Qué digo protestar, si es que ni siquiera nos atrevemos a preguntar qué piensan hacer con nosotros… Simplemente nos callamos, bajamos la cabeza y seguimos con nuestro trabajo como si no pasara nada… ¡Y eso durante años! No vivimos en un mundo justo, las desigualdades cada día son mayores, y esto tiene que cambiar.

Pero aceptamos nuestro destino como si fuera inevitable, nos resignamos ante lo que se presenta como una evidencia a nuestros a ojos… ¡Pensadlo bien, pensadlo!

Woody, ¿estás pensando o estás mirando el culo de aquella rubia?

- Eh… Sí, sí, ¡claro que lo estoy pensando! - “Bien, ¿y qué?”- Pues… eh… que sí que tienes razón en lo del destino y todo eso de que nos den lo que es nuestro…

- Joder Woody, la madre que te parió. Si es que me dan ganas de decirte que te lo mereces. ¿Sabes de lo que me dan ganas? Pues de decirte que ahí te quedas, que eres un esquirol y que no queremos contar con pusilánimes como tú.

- Joder Bob, no seas tan duro conmigo - “Eso es Bob, deja al chico tranquilo”- yo te estaba escuchando de veras pero es que… ¿tú viste ese culo?

- Que Dios me asista, porque vaya bueyes que me ha dado para arar… ¡Si es que parece mentira que tenga que abriros yo los ojos! Dejadme que os pregunte una cosa, ¿quién habla tantos idiomas como vosotros? ¿Eh? ¿quién ha visto tanto mundo como vosotros? ¿Quién doma caballos tan bien como conduce coches como tú, Woody? ¿Quién conoce toda la fauna y flora de los bosques como tú, Papá?

¿Os dais cuenta de adónde quiero llegar? Lo que quiero decir es que este puto sistema se basa en nosotros… Toda esta mierda del mundo del entretenimiento depende de nosotros, no de esos ricachones de la Sony y la Warner que se forran a nuestra costa, a base de explotarnos a nosotros y a los nuestros. ¿Y la educación? ¡Me descojono yo de la educación! ¡Si es que la han dejado en nuestras manos! Unos hablan de privatizar escuelas, otros de una escuela pública de calidad, y ninguno tiene ni puta idea de lo que habla. ¿Sabéis quién cuida de sus niños? ¿Lo sabéis?

Está bien, os lo diré yo: ¡Nosotros! Nosotros, sí, somos los que cuidamos de los hijos de medio mundo, es a nosotros a quién los niños siguen. Es por nosotros por quienes se van a la cama, o comen esto o aquello, o hacen los deberes a tiempo. A sus padres les da igual con tal de que no les molesten… Y esto, esto amigos, esto es una oportunidad servida en bandeja de plata.

- ¿Tú crees?

- ¡Joder que si lo creo! Es más, estoy completamente seguro de ello. Veréis, precisamente porque los niños confían en nosotros más que en sus propios padres y además pasan más tiempo con nosotros que con ellos, debemos hacernos fuertes ahí, ese será nuestro punto de apoyo. ¿Os imagináis qué ocurriría si todos nosotros a la vez convencemos a los niños de que voten a Romney o a Obama? ¿Podéis imaginaros la presión que todos los niños de América podrían ejercer sobre sus padres? ¡Eso desequilibraría la balanza seguro hacia nuestro candidato!

- ¿Y cuál es nuestro candidato, Bob?

- Ostias Woody, hoy te veo flojo… ¿Qué ocurre, otro culo pasando por ahí? - “No, bueno es que yo me estoy perdiendo un poco con lo que dices…”- OK, no te preocupes, que yo te lo explico: No tenemos un candidato favorito, es un ejemplo. Nuestro candidato sería aquel que nos dé lo que propongamos, sería un chantaje Woody, porque podemos hacerlo. No tenemos por qué seguir aguantando esta situación, Woody, podemos ser libres, podemos exigir que se nos dé lo que nos pertenece y que se respeten nuestros derechos… Lo del candidato a las elecciones era sólo un ejemplo. Teniendo a todos los niños de este país y de medio Occidente obedeciéndonos como si fuéramos dioses, imagina cómo podemos influir en sus vidas para ponerlos de nuestro lado... Lo presiento chicos, ha llegado nuestro Zeitgeist… - “¿Nuestro qué?”- Nuestro momento, Woody, nuestro momento. Y tú, Papá, tú no dices nada, ¿qué opinas?

- No sé, Bob… No lo veo del todo claro. Comprendo tu descontento y tu ira, y comprendo que quieras cambiar las cosas pero… Esto no será tan fácil. Somos muchos y coordinarnos será difícil. Ya hace unos años intentamos algo parecido unos cuantos, vosotros dos no estabais por aquí. Estaban Fred y Barnie, Kermit, Bert y Ernie, don Gato y otros más. Pero claro, al principio nos creíamos todos muy unidos y luego no resultó así. Poco a poco los demás se fueron echando atrás y al final quedaron ellos de cabezas de turco y ya ves, acabaron totalmente defenestrados, perdidos en el olvido, mientras los demás seguimos de curritos toda la vida. Una serie aquí, una película allá; que si ahora vamos a una juguetería a pasar la tarde, y mañana a no-sé-qué parque temático, una vida muy dura para cualquiera y más para alguien con mi edad. Así que seré sincero contigo, Bob: no debemos dejar de intentarlo.

- Joder Papá, tus palabras me llenan de emoción. ¿Has visto Woody? “No debemos dejar de intentarlo”. ¡Claro que sí! Desde aquí, desde Times Square, comenzará nuestra lucha y nuestra victoria. Y ya veréis, ¡esta vez no se echará nadie atrás! ¡Trabajaremos todos a una hasta que los dobleguemos! ¡Lograremos que se nos respete de una vez por todas!

- Oye Bob, una cosa - “Dime, Woody”- y con Elmo, ¿qué hacemos? Lleva ahí un buen rato como escuchando…

- Por Elmo no te preocupes, Woody. De ese esquirol me encargo yo. Y ahora, vamos a tomarnos unos batidos. Esta noche invito yo.

Woody, Bob Esponja y Papá Pitufo conspirando contra el mundo mientras Elmo se siente desplazado.

martes, octubre 16, 2012

La Conspiración

Una bomba ha estallado en La Masía. Una bomba mediática, eso sí, pero cuyo impacto es impredecible e incalculable en estos momentos. Esto podría suponer una crisis de dimensiones desconocidas para los culés, casi comparable al día en que Luis Figo se enfundó una camiseta blanca que no era de Abanderado. El detonante fue este:






Daniella Semaan, la novia de Cesc Fábregas (desde 2011, es decir, la de toda la vida), hacía sonar la alarma en Twitter. Qué digo alarma, pedía, rogaba a la humanidad, que por favor alguien mediara en lo que me temo será el mayor conflicto a nivel internacional de la década. El Líbano se encara contra Israel. El amor se alza contra la maldad, los inocentes contra los villanos… ¡Aquí uno no se puede quedar en medio! Hay que tomar partido, ¡partido hasta mancharse! Y vosotros, ¿qué decís? ¿Estáis “con” o “contra” ella? La mala:


Así es. Por muy duro que resulte aceptar la cruda realidad, esta diabólica criatura está haciendo temblar los cimientos de la más recta y sincera escuela de talento nacional (español o catalán, a gusto del lector). ¿Los hechos? Ja. Los hechos son tan brutales y tan grotescos que temo citarlos. Pero uno tiene que ser fuerte, tenemos que ser capaces de enfrentarnos a nuestros demonios y encarar la verdad frente a frente. El mal son los persas y esto es Esparta. Señores: Bar Refaeli se quiere tirar a toda la plantilla del Barcelona.

¡No!

¡Dios, no!

¿¡Por qué!? ¿Quién es Bar Refaeli?

Pues ella es la bella israelí de la foto anterior, y ellos -sus víctimas- son toda la plantilla del Barça (o casi). Aquí van las bombas que llevan cayendo sobre La Masía desde hace meses:

Dani Alves y Bar Rafaeli: la pareja del verano

Dani Alves Denies Reports Of Relationship With Bar Refaeli

Bar Refaeli niega tener una relación con Gerard Piqué

Bar Refaeli confiesa que le gusta el corte de pelo de Leo Messi

Daniella Semaan, enfadada con la admiración de Bar Refaeli por los jugadores del Barça


Espero que no haga falta que siga. Bueno, no. Sigo:


Terrible. Sin palabras. La cara de terror de Zubizarreta lo dice todo. Sólo al ver cómo esta Mata-Hari del s.XXI espía a toda la plantilla del Barça desde el palco VIP del Camp Nou, con total impunidad, fotografiando con su i-Phone, publicando imágenes retocadas en su Instagram y divulgándolas a medio mundo a través de su cuenta de Twitter… Daniella Semaan hizo bien en pedir ayuda. Necesitamos a personas cabales como ella para poner orden en el mundo. Sin embargo, mi cabeza no puede más que tratar de emular a Zubi en el momento de hacerse la fatal pregunta: ¿Quién será el siguiente? Dios sabe bien que Zubi hizo mal en preguntarse esto, porque al final, siempre atacan a los buenos:


Oh, no. Xavi no. ¿Un hermano? ¿¿UN HERMANO?? Perdonad si cometo faltas de ortografía a partir de aquí, pero es que las lágrimas que cubren mis ojos me impiden ver con claridad. Tenemos que superar todo este dolor y sufrimiento, debemos pensar con frialdad y analizar la situación. ¿Por qué Xavi? ¿Qué tiene él que no tengan los demás? 

El silencio me ayuda a pensar, hasta que las lágrimas de mi cara se secan, y en mi semblante concentrado y serio se dibuja una sonrisa. Claro, cómo no. Este ataque no es fruto del azar. ¿Piqué, Cesc y Alves? Bah, meros señuelos. Xavi es el verdadero objetivo. Xavi tiene lo que ellos no tienen. Es más, ¿quién no querría lo que Xavi tiene?









¡No! ¡Lo sabía! ¿Cómo se les ocurre darle el Premio Príncipe de Asturias, con la responsabilidad que eso acarrea y no prever que algo así podría pasar? ¿Israel nos envía espías? Pues sólo imaginad que estarán haciendo el resto de países. El Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, serio candidato al Premio Nobel de la Paz (eso lo sabe todo el mundo), ha podido ir un paso más allá de lo estrictamente seguro a la hora de volver a premiar a nuestros dos más ilustres líderes de la patria (o patrias), y encima esta vez a ellos dos solos. El jurado, creo que sin saberlo, ha puesto en el punto de mira de todas las fuerzas del mal a nuestros dos más preciados paladines. Aquiles y Hércules no sufrieron una presión semejante, ni los dioses jugaron con ellos como seguro lo harán a partir de ahora esos oscuros grupos y organizaciones que persiguen nuestro mal. Judíos, masones, comunistas, neocons, portugueses… ¿portugueses, digo? ¡No! ¡Íker!

En cuanto pronuncié para mis adentros la nacionalidad vecina y rival de nuestro Imperio, no pude más que interesarme por el estado del otro 50% de nuestro escudo de armas. Al fin y al cabo, ¿si Xavi está pasando por todo esto? ¿Qué le puede estar ocurriendo a Casillas? Y un vistazo a su cuenta de Facebook despeja mis dudas y confirma mis sospechas. Transcribo:

“En los últimos meses, sin quererlo, me he visto ligado a varios asuntos... Que sí no celebro un gol y es porque estoy triste (la gente que me conoce sabe que si encajo un gol y creo que puedo hacer más, me joroba), otro día que si no apoyo a mi compañero Cristiano (soy un admirador de su juego a mas no poder),otro que si soy el chivato y filtro cosas (a estas alturas de mi vida deportiva y después de 13 años en el club mas grande del mundo, esta fuera de lugar. Creo que me conozco a toda la prensa deportiva pero de eso, a decir que soy yo...me parece ventajista), Luego otro asunto: que si Mou y yo no nos soportamos (si hay alguien al que respeto por encima de todo, es a mi entrenador que ha vuelto a situar al equipo en el sendero de los éxitos) Que mas? ah,si! Uno que me hace gracia: que dicen que tengo una bandera de España en mi fachada (cuando es la fachada de mi vecino). En fin, que esperó y deseo que las cosas en lo deportivo vayan mejor, os aseguro que es lo que yo más quiero!! Recordad: se os aprecia!!”

Sin palabras. Me quedo sin palabras. Sólo confío en que Extremadura pueda frenar esa invasión que, sin duda alguna y a tenor de los hechos aquí relatados, nuestra vecina Portugal planea. En cuanto a Israel, sospecho que su lucha será mucho más larga y más dura… ¿Así que qué nos queda ahora? ¿Quién será el siguiente? ¿Tú?, ¿yo?, ¿el vecino?. Nadie está a salvo de las modelos israelitas. ¿Y qué podemos hacer? Confiar. Confiar en que la prensa “seria” de este país nos siga informando con la eficiencia que lo han hecho hasta ahora (elpaís.com y elmundo.es), y confiar en que nuestros héroes aguanten y nos defiendan de las amenazas externas. ¿No aguantó Ulises amarrado al mástil? Logró no sucumbir a los cantos de las sirenas, logró llevar a buen puerto a su gente y logró volver a Ítaca, para ser el mismo que siempre había sido, para volver junto a su esposa, mientras Bar Refaeli, móvil en mano, espiaba desde la ventana…

jueves, septiembre 13, 2012

Historias de NY. La crisis en USA

Como te cuento, tío. Esta maldita crisis va a acabar con todo. ¿Pues no va y me dicen que se me ha acabado la beca de doctorado? Y sí, está claro, que yo ya lo sabía, que no me pilla de sorpresa. No es que sea el primero al que le rescinden el contrato, la verdad, ya unos cuantos habían caído antes… Pero claro, es que siempre guardas un poquito de esperanza, ya sabes, a mí no me tocará, conmigo será diferente, yo ya llevo mucho tiempo, en el fondo mi trabajo les gusta… Te dices a ti mismo esa clase de cosas que en realidad no ayudan nada, sólo sirven para crearse falsas esperanzas, pero es que si no, ¿cómo vamos a vivir? ¿Cómo levantarse todas las mañanas con la certeza de que ese puede ser tu último día? Imposible…

Aunque claro, tampoco puedo negar que yo no me haya aprovechado. Y eso lo voy a echar mucho en falta, pero te digo una cosa, esto que te digo a ti, ahora, negaré haberlo dicho hasta que me llegue la hora. El caso es que yo sacaba mi provecho del laboratorio de la universidad. Ya sabes, proyectos extra-universitarios, no oficiales… Ya lo sabes tío, mis padres no me dejaron mucho dinero y mi pobre tía lleva malviviendo con la pensión que le dejó el abuelo muchos más años de lo que yo me esperaba. Así que está el tema como para que tire de la herencia familiar, jeje. Me parto. Como si lo que necesito pudiera comprarse con un salario medio. Ni mi salario de estudiante de doctorado me daría, ni en sueños… Si es que el producto no se comercializa ni nada, di con el por casualidad, haciendo otros experimentos, y de veras creo que si lo comercializara me haría de oro pero entonces, ¿qué sentido tendría salir a la calle todas las noches a hacer el capullo? ¿Te crees que si cualquiera pudiera comprar mi producto tendría yo alguna ventaja? A ver, está claro que no soy como todos, tengo alguna ventaja adicional que otra, pero seamos honestos, mi cuerpo no está para muchos trotes y al final todos dependemos de algún agente externo que nos ayude en el trabajo.

Mira, otra vez igual, ¿ves? Te lo dije. Siempre me pillo a mí mismo llamándolo trabajo. Ja. Me descojono, ¿te parece que esto puede considerarse un trabajo? Para empezar, si queremos llamarlo trabajo tendríamos que estar remunerados, y de eso nada. Además, como uno no sólo es honrado sino también un poco gilipollas, pues ni siquiera me aprovecho de mis propias ventajas. Porque mira, no te voy a decir nombres porque yo no soy de esos, pero sé de muchos, y bien que lo sé, que lo he visto con mis propios ojos. Pues eso, que sé de muchos que tras pillar a algún capullo en el sitio equivocado antes de que llegue la poli, no sólo le dan las dos ostias de rigor. Qué va. Aprovechan y echan mano de la cartera del colega, o de lo que lleve encima. Y en realidad tampoco los puedo culpar, porque esta mierda que hacemos no se paga una mierda. Yo me salvaba porque tenía lo de las fotos, que algún dinerillo sí que me sacaba con aquello… Pero se fue al garete. Con tanto Smartphone y tanta ostia, ahora saca fotos, qué digo fotos, ¡vídeos! Hasta el más tonto envía vídeos a la redacción preguntando si le van a pagar por eso… Total, que me dijeron que me metiera la cámara por el culo.

Que sí, que sí, todo lo que tú quieras. Mucha fama, mucha pose y mucha mierda, pero y a mí, ¿de qué coño me sirve? Ni que la gente supiera quién ostias soy. Vamos, ahora sí que me reconocen, porque voy vestido como un demente, pero ¿tú crees que si fuera vestido normal alguien me reconocería? Ni pa dios. Algunos se lo montan bien, sí. Pero claro, anda que no tienen apoyo, y así cualquiera da la cara y no se oculta. Mira, los Richards están pagados por el gobierno a tope… Tony, Tony está forrado. Tiene el dinero por castigo. El calvorota y su panda de freaks también están forrados a más no poder. ¿Wayne? Ni te cuento. Y así la mayoría.

Luego te encuentras con algún tontolaba como yo, y aquí me tienes, caminando por la calle. Ni nave, ni coche, ni leches. Un puto transistor para escuchar la emisora de la poli, y pillando taxis, metro o lo que sea. O si no pero, como hoy, caminando Broadway arriba porque no sé qué ostias hay en Columbus Square. Total, no sé ni para qué voy, si para cuando yo llegue allí no va a quedar ni el tato… Pero ya ves, aquí no cejamos en nuestro empeño…

¿Eh? Ah, no, no. Paso de la gente. Sí, sí, esa es otra de las putadas de tener que caminar por la calle. Que aquí todo el mundo se siente obligado a decirte algo. Que si me hago una foto contigo, que si vaya pintas de idiota que llevo, que si por qué no me quito el pijama, que si me dejan la bici… El otro día, joder, es que yo flipo, el otro día, volvía yo para casa más contento que el copón. Pillé al Lagarto en las alcantarillas cerca de los juzgados, un chivatazo de los que hacen historia. Bueno, pues allí estaba yo, esperando al loco ese, y vaya que si le sorprendí. Le di hasta el cielo de la boca. Le cogí de ese rabo de lagartija que tiene y lo estampé de pared a pared. Al final el bicho ese hasta pedía clemencia y todo… Total, que volvía yo más contento que dios después de haberle dado lo suyo, y al pasar por Union Square, oigo una voz que me llama “¡Eh! ¡Spidey, Spidey! ¡Espera!” Y voy yo, y como estaba exultante, me vuelvo y me acerco a un grupo de chavales que estaba sentado en un banco y yo en plan guay, ya sabes, en plan “ey chavales, soy Spidey, el que más mola de todo Manhattan, y encima habéis tenido la suerte de que me pare aquí con vosotros…” y toda esa mierda. Y van ellos y me dicen “… oye Spidey, ¿te importa una foto?” Y yo “joder chavales, que soy el puto Spiderman, ¿¡Cómo me iba a importar!?” Y van y me dicen… joder, los muy hijos de puta van y me dicen “pues mira, toma la cámara. Basta con que le des a este botón de aquí y el flash sale sólo, ¿entendido?… ¡Ah!, ¡y procura sacarnos a todos!” Cabrones. ¿Sabes lo que hice? ¿Sabes lo que hice? Les hice la puta foto, cogí su puta cámara de fotos y con la telaraña se la colgué en lo alto de la farola, a seis metros. “Cuando crezcáis podréis ver la puta foto” les dije, y me fui. Eso sí, era mi último cartucho de telaraña tío…

Dios, qué putada que me hayan echado de la uni, tío. ¿De dónde coño voy a sacar yo ahora la puta telaraña? Y mientras tanto ala, a caminar como un hijoputa más Broadway arriba y abajo… qué asco de crisis, de verdad te lo digo. 


Spiderman cruzando un paso de peatones de Times Square.