jueves, marzo 11, 2010

Elige tu propia aventura. Vacaciones en la Sierra de Cazorla

Llega el viernes, pero estás más contento que de costumbre: el lunes es fiesta. Es una ocasión ideal para salir de la rutina de los fines de semana caseros, así que le dices a tu pareja que haga la mochila rápido, que os vais de viaje. Adónde te pregunta ella, y tu le respondes que a la Sierra de Cazorla. Hace tiempo que quieres conocer el valle donde nace el Guadalquivir, y ante ti se presenta la oportunidad ideal.
Viaje tranquilo, relajado, y al cabo de unas horas de coche llegáis al pueblo de Cazorla. Callejeáis un poco y encontráis vuestro hotel. La primera noche os dedicáis a dar un tranquilo paseo por el pueblo, disfrutando del aire del campo y de sus calles empedradas, pero os volvéis pronto para madrugar al día siguiente.
Amanece y tras desayunar os dirigís a la oficina de información y turismo. Recopiláis planos, folletos y panfletos, y entre todo lo que habéis recogido os llama la atención uno de alquiler de 4x4. La chica del mostrador os dice que el Parque Natural de la Sierra de Cazorla es interesante visitarlo en todoterreno, ya que hay muchas pistas de tierra habilitadas para ello y que además, con las lluvias recientes, no están en muy buenas condiciones para los turismos. ¿Qué haces?
Si alquilas el todoterreno vete al capítulo 2.
Si prefieres seguir con tu Peugeot continúa en el capítulo 3.


2: Le dices a la chica que os gustaría alquilar el todoterreno, y a la media hora os encontráis delante de esto.
Coges las llaves del coche sin poder disimular una sonrisa triunfal, y le preguntas cuál es el camino más corto para llegar al corazón del parque. Ella te responde que tenéis dos opciones.
Si cogéis “la agradable carretera de incomparables paisajes” vete al capítulo 4.
Si cogéis “el atajo bueno pero peligroso” vete al capítulo 9.


3: Confiáis en vuestro coche de toda la vida para vuestro fin de semana en la montaña, pero antes decidís conocer el pueblo. Como la tarde anterior había oscurecido demasiado pronto, os quedasteis con las ganas de visitarlo en condiciones. Lo primero de todo os dirigís al castillo que gobierna Cazorla, ya que desde ahí las vistas han de ser excepcionales. Curiosamente os encontráis con gente conocida que se ha acercado hasta Cazorla con el mismo plan que vosotros, y antes de despediros y desearos un buen fin de semana os recomiendan un sitio estupendo para comer platos típicos en la plaza empedrada situada bajo el castillo. Volvéis al pueblo y seguís paseando por las calles hasta que vuestras tripas empiezan a rugir. Os tomáis la cervecita de rigor y os planteáis qué hacer.
En caso de querer ir al parque para aprovechar el viaje (ya comeréis un bocadillo de camino), continúa leyendo el capítulo 4.
Si por el contrario, prefieres comer un buen plato de migas, vete al capítulo 6.


4: Cogéis la carretera que sube al puerto, para adentraros posteriormente en el esperado valle. Brilla el sol y efectivamente las vistas son magníficas. Mientras subís podéis contemplar los olivares de Jaén, y una vez comenzáis la bajada tras superar la cima, os adentráis en el denso pinar que ve nacer al Guadalquivir a diario. A medida que la carretera va descendiendo, se va perdiendo la visión del paisaje que os rodea y os adentráis en el bosque. La sinuosa carretera apenas te deja ver a más de una treintena de metros, y al mirar por el retrovisor la visibilidad es casi nula: el bosque os rodea. Al llegar al fondo del valle, un cruce te obliga a elegir camino.
Para ir al Centro de Interpretación del Parque, vete al capítulo 5.
Si por el contrario prefieres ir a la Cerrada del Utrero, vete al capítulo 10.


5: Para llegar al Centro de Interpretación, situado en el corazón del valle, atravesáis veinte kilómetros de árboles. Un par de casas y un parador que parece abandonado son las únicas notas discordantes. Finalmente la carretera llega a un claro extenso que os permite ver las montañas que os rodean, como si os hallarais en el fondo de una olla. En un extremo, un edificio grande, de madera, parecido a las cabañas del parque de Yellowstone. Al otro lado, un cartel que señala hacia La garganta del río Borosa. Miras sonriendo a tu pareja, tú sabes adónde quieres ir.
Si os quedáis en el Centro de Interpretación, vete al capítulo 7.
Para seguir la carretera hasta garganta, salta hasta el capítulo 11.

6: El mesón Cristina que os han recomendado vuestros amigos, situado en la Plaza Santa María, en un extremo del pueblo bajo el Castillo de la Yedra, es el sitio ideal. Al entrar te encuentras rodeado por el horno de leña, la chimenea, una barra en la que está Cristina (supones que es ella) y tras ella una espléndida colección de licores de la tierra. Os acompaña al comedor del primer piso el camarero, que junto con Cristina, vienen de Europa del Este (a juzgar por el acento).
- Yo ya ocho años en este país, y nunca tan poca gente como este año. Crisis mala. –te dice, y tu no puedes más que sonreírle y decirle que al menos vosotros habéis llegado hasta allí. Tú sonríes pero a él parece no haberle divertido tu comentario.
Coméis eternamente: un plato, dos platos, tres platos, postre, café y chupito… te sientes agotado, con ganas de dormir. Antes de pagar la cuenta observas como tu pareja cabecea, y lo siguiente que recuerdas es que te despiertas en medio de la noche, a oscuras completamente. No hay nadie más que tu pareja y tú. La despiertas, os miráis los bolsillos y están vacíos pero no importa, al menos os han dejado las llaves del coche. Bajáis corriendo y abres la puerta de un golpe, sin pensar. Corréis hasta el hotel, pedís la llave de la habitación pero la recepcionista dice no conoceros, no hay ninguna habitación a vuestro nombre. Suspiras. Tratas de reflexionar pero ni siquiera intentas discutir con ella, directamente os vais al coche a dormir el resto de la noche.
Continúa en el capítulo 8.

7: Entráis en el Centro y lo primero de todo os sorprende el tamaño del interior. Visto desde afuera parecía notablemente más pequeño. Frente a vosotros, un enorme plano indica todas las estancias del edificio: tienda de regalos, sala audiovisual, 2 salas de exposiciones, cafetería, restaurante, museo y por detrás del edificio, un zoo y un jardín botánico. Decidís tomar un café y al llegar a la cafetería resulta ser un Starbucks en toda regla. No sabíais que la cadena hubiese llegado al corazón del parque. Hay docenas de personas tomando todo tipo de frapuccinos, gente trajeada, grupos de amigas con carpetas y aspecto de universitarias, funcionarios, todo tipo de fauna.

Tras terminar vuestros cafés, decidís dar un paseo por el resto de estancias. Os defraudan las salas de exposiciones, vacías, y la sala de audiovisuales, con la pantalla encendida pero no reproduciendo más que ruido. El museo es aceptable aunque pequeño, y el botánico y el zoo están cerrados. Descartáis comprar nada en la tienda de regalos por ser todo demasiado claro y abandonáis el Centro para continuar la visita del parque, pero al salir sentís una extraña sensación: está amaneciendo. Miras el reloj y efectivamente lleváis 24 horas metidos ahí dentro, y tú habías estimado haber estado tan sólo unas dos o tres. Contrariado y aturdido, le dices a tu pareja que hay que emprender el camino de vuelta.
Continúa en el capítulo 8.

8: Se termina el fin de semana, toca volver a casa. Además preferís volver pronto, ya que al día siguiente trabajáis y hay que madrugar. Volvéis por la autopista tranquilos, disfrutando del viaje. Enciendes la radio y buscas alguna emisora en la que suenen canciones conocidas, de esas que los dos podéis tararear. Y así, mientras miras al frente y cantas una famosa canción noventera, meditas sobre el fin de semana que acabáis de pasar. Sonríes a tu pareja, y ella te devuelve la sonrisa como dándote la razón: sí, está bien volver a casa. Es una lástima que no hayáis podido conocer Cazorla a fondo; otra vez será.

3 comentarios:

Paloma dijo...

Yo quería el atajo bueno pero peligroso....y no puedo continuar, no hay capítulo 9! ¿Eso significa que estoy muerta?

srcocodrilo dijo...

Paciencia amiga Paloma.

Toda espera tiene su recompensa.

mitrulk dijo...

eh! yo también quería el atajo, cuando no encontré el capítulo 9 pensé que era uno de tus post que no entendía y decidí callarme por si acaso.

Pero ahora reclamo! Dónde está el capítulo 9? Vas a tener que dar muchas explicaciones este fin de semana...