miércoles, julio 04, 2012

¡Brujas!

Eso exclamó su descubridor, el español Juan Luis Vives, al pisar por primera vez esta “encantadora” villa belga. No importó lo mucho que le hubieran avisado antes. El aventurero español no se amedrantó, y si Colón nos descubrió un continente entero, este bravo hombre se atrevió a descubrir uno de los lugares más sombríos de Europa. Nada más sentir el olor en los alrededores fue consciente del mal al que se enfrentaba y fue allí, en 1522, donde pronunció su famosa frase: “Aquí huele a bruja”.

Durante siglos, Brujas ha sido eso, un lugar de refugio para las brujas. Desde que el cristianismo formó parte del poder establecido del viejo continente, se emprendió una encomiable lucha por librarnos de las más variadas magas de lo oscuro que poblaban estas nuestras tierras. Al encontrar una y si había suerte, la quemaban en la plaza del pueblo más cercano, pero este tradicional ritual no siempre se podía llevar a cabo. En los casos más duros, cuando las brujas eran poderosas de verdad, estas no se quemaban, eran inmunes a las llamas -lo que no es de extrañar, dado que una verdadera bruja procede del infierno, ¿cómo pensaban quemarla con aquello que les dio origen?- al contrario, estas brujas se volvían cada vez más fuertes.

¿Qué se hacía en estos casos? Pues no fue hasta el Concilio de Trento (entre 1545 y 1563) y gracias al legado de Juan Luis Vives que se pudo tomar una decisión clara y unánime (antes simplemente las echaban de comer a los cerdos). El procedimiento establecido fue claro: Una vez se conseguía atrapar a la bruja, se optó por transportarla hasta esta región de los países bajos que ya era famosa por su alta densidad de población de brujas, hasta unos dos kilómetros aproximadamente antes de llegar al centro de la villa. Una vez allí, se la dejaba en libertad. Se decidió que allí podrían vivir en paz, alejadas del resto de la civilización. No había otro remedio. No se puede acabar con una bruja de este nivel así como así.

¿Cómo consiguieron que las brujas no se escaparan de su lugar de castigo? Pues fue gracias a Tomás Moro, que desarrolló un ingenioso sistema que permitió aprisionar a criaturas que antes nadie había podido apresar. Alrededor de Brujas se crearon unos canales (de los cuáles hoy en día todavía quedan restos) que rodeaban completamente la ciudad. Estos canales, se llenaron con agua bendita. Así, las brujas, incapaces de nadar en agua bendita como bien es sabido, no podían escapar de la villa. También se tuvieron que quitar todas las escobas de la ciudad (para evitar que salieran volando), lo que obligó desde entonces a que toda la ciudad se limpiara con bayetas y de rodillas.

Las consecuencias de estas medidas duran hasta nuestros días, pues es bien sabido que Brujas sigue siendo la ciudad de Europa (si no del mundo) que más brujas aloja, amén de una de las más limpias. ¿Hacen falta pruebas? Ahí van:


Provocan accidentes de aviones.


Veneran satánicos objetos de dudosa veracidad, a la vez que piden dinero por ello.


Tratan de encandilar al inocente turista con dulces absolutamente heréticos, en varios tamaños, formas, colores y sabores.

Como veis, Brujas es un curioso lugar, probablemente único en el mundo. Una especie de reserva natural en la que las legendarias y diabólicas brujas conviven con otros ciudadanos de corte más cristiano, y con curiosos turistas que, como nosotros, ávidos por conocer a estas criaturas de fantasía, son capaces de perder el miedo y acercarse a alguna de ellas porque sí, amigos, las brujas de Brujas se pueden ver, oler y tocar (aunque yo no me atreví). No sólo eso, sino que además deambulan tranquilamente por las calles, con aparente indiferencia y calma, como si no supiéramos todos que son brujas; como si fueran simples ciudadanas de una villa llamada Brujas.


5 comentarios:

mitrulk dijo...

Yo me lo he creido todo, sera por como lo has contado :)

o es que fue asi de verdad...

srcocodrilo dijo...

Por supuesto que es verdad!!

Lo dice Internet!!!

mitrulk dijo...

no es que no me fiara de ti, pero que conste que lo mire en wikipedia, lo de "aqui huele a bruja" me sonaba demasiado a Monty Python

Eric Castilla Perez dijo...

Hola, mañana me voy de viaje a brujas i me gustaría saber donde esta la avioneta blanca y roja para poderla visitar. Estaría muy agradecido de tener contestacion lo antes posible. Gracias

srcocodrilo dijo...

Buenas Eric,

lo siento mucho, pero me temo que ya no podrás encontrar la avioneta estrellada en Brujas.

Formaba parte de una exposición temporal llamada "Kamarama".

La obra en sí se llama "Oh, Boy!", su autor es Yves Obyn (belga) y la avioneta es una maqueta de una Beechcraft Bonanza.

Tienes más información aquí.

Un saludo