domingo, enero 23, 2011

Welcome (back) to Boulder, CO

Ganas tenía de copiar-pegar el blog que en su momento abrió mi primera etapa en esta ciudad, pero solo por no aguantar las quejas de moro casi prefiero escribir uno nuevo. Como sabéis todos, menos seguramente ángel que se habrá olvidado, ya me encuentro instalado a unos 8000 kilómetros de distancia del lugar al que solía llamar casa. Aunque reconozco que ahora mismo, gracias a la maravillosa internet, casi puedo oler el césped del molinón mientras veo al sporting ganar 1-0 al atlético de madrid (live). Hoy tengo que terminar de rellenar los papeles del seguro y creo que en la parte de comentarios adicionales voy a poner que si tienen que enviar a casa mi cadáver me pongan la camiseta de Barral. Y sin más comienzo la historia que ha dado con mis huesos en este lugar. Caesar, aviso, estos párrafos parecerán sacados directamente de una novela negra del siglo XIX.

Todo comienza una tarde de Septiembre de 2009, en uno de esos viajes a conferencias que por trabajo tenemos la suerte de disfrutar. En la ciudad de Atlanta, el director del Colorado Center for Power Electronics (omito cualquier nombre para evitar nuevas discusiones sobre confidencialidad y demás), me pregunta si estaría dispuesto a irme a Boulder cuanto antes. Al regresar, y tras hablar con mi jefe en España, decidimos una fecha: el 17 de Enero de 2011. Así, porque sí. Toma ya.

Después recuerdo muchos fines de semana preparando las prácticas, escribiendo la tesis, muchas noches victoriosas al futbolo en las que salimos a hombros de distintos bares gijoneses, un viaje a Nueva Nueva York, otro a Calahorra, unas navidades aceleradas.

Y el lunes día 10 de Enero de 2011 voy y, de repente, leo la tesis doctoral. Demasiado tarde ya para cambiar el título, claro.
Y, sin darme cuenta, dos días más tarde me estoy subiendo en un tren con destino a Madrid. Y, justo en ese momento, todo lo sucedido en los últimos meses vuelve de repente a mi cabeza. Y mentiría si dijese que no lloré mientras los edificios de la que hasta ahora era mi ciudad, donde nací, me crié, fuí al colegio y a la universidad, conocí a todos mis amigos, tuve mi primera novia, pasé tardes buenas y malas, y días de playa y leí muchos libros y vi muchas películas, se alejaban al ritmo pausado marcado por la locomotora de Renfe. Pues sí, lloré, y me enorgullecí de hacerlo porque me hizo darme cuenta de que quiero a mi ciudad. Y que no me olvidaré de ella, ni de lo que allí hay.

Pero la inmediatez de las cosas a veces tiene sus ventajas, y en menos de 6 horas, tras alguna de trabajo y muchas páginas de Los detectives Salvajes, llego a Madrid. Cuando ya parece que no puedo aguantar una despedida más, toca hacerlo con mi hermano y su novia. Y la realidad vuelve a tirar de mi sin darme tiempo a entristecerme, porque a las 10 de la mañana estoy sentado en un avión con destino a nueva york. Y mi compañera de viaje me hace recordar que cuando algo se acaba empieza una cosa nueva, así que me duermo tranquilo rumbo, por quinta vez en menos de dos años, a la ciudad que nunca duerme.


Y allí me espera el frío y mucha nieve, un Central Park cubierto por un manto blanco. Y algo me revuelve las entrañas y me conduce al Frick Museum, porque aunque estoy más lejos de casa estoy más cerca de otras cosas que intento que me guíen. Y me paso varios minutos en silencio delante del jinete, mientras me hace saber que se alegra de tenerme más cerca. También lo hago delante del cuadro de Felipe IV pintado por Velázquez, sin dejar de sentir un extraño orgullo patrio, ese que nos asalta en cuanto cruzamos la frontera. Una historia fascinante la que se esconde detrás del cuadro, y del rey. Pero eso para otro día.

Sin tiempo para más, la mañana siguiente salimos en un vuelo de Frontier con destino al aeropuerto internacional de Denver. Y aterrizamos en un sitio familiar, en el que he estado dos veces, y pienso en lo difícil que sería todo si viniese por vez primera. Incluso más difícil.

Y a partir de aquí comienza mi nueva rutina, y no hay mucho que contar: mi casa es estupenda, con salón, cocina americana, una habitación luminosa y sitio de sobra para meter mis cosas. Estoy muy cerca de la universidad y del Recreation Center, del que por supuesto ya me he hecho socio (para los alarmistas, desde que soy socio ya he ido a nadar y a hacer bici, para correr hace frío y falta el sol). Y esta primera semana la he pasado entre papeleos, tratando de comenzar a existir en este país, comprando un móvil para comunicarme con el exterior, abriendo una cuenta (no en el Bank of America, gracias Julian), todavía sin internet ni número de la seguridad social. Y con mi compañera de viaje ayudándome con las compras, la instalación, y mil cosas más que hubiesen sido infinitamente más complicadas de estar yo solo. Empezando a ver cómo va a ser el trabajo, la cantidad ingente de cosas que habrá que hacer y que tendré que aprender, sin apenas descanso desde el final de mi etapa anterior. Pero los trenes pasan cuando pasan, y hay que cogerlos, igual que tuve que coger el tren que salía de Gijón el miércoles. No pasa nada, la vida sigue. Ah! Y mi casa tiene unas bonitas ventanas.


Aunque de noche, cuando fae frío de verdad y ponse a nevar, pienso que esti nun ye un sitiu pa un playu.

Un abrazo fuerte a todos!

viernes, enero 21, 2011

¿Es que no hay nadie ocurrente a favor de fumar?

Este post llega tarde, lo sé; casi tres semanas después de que haya entrado en vigor la ley que prohíbe fumar en lugares públicos y unos diez días después de que otra conversación (probablemente Cristiano Ronaldo o Messi de nuevo) se haya puesto más de moda. Me temo pues, que no podréis usar este comentario en vuestro próximo café en la oficina pero aún así gasto aquí mi turno.

El caso es que uno es bastante aficionado a los debates, y se siente defraudado cuando se encuentra frente a posiciones fácilmente rebatibles, o que simplemente se caen por sí solas, y esta nueva ley ha marcado un nuevo hito para mí (aunque quizás se deba a que simplemente es una ley justa y beneficiosa). La ausencia de un debate interesante, me ha llevado incluso a plantearme el pasarme al otro lado, volverme un fumador empedernido en quince días y empezar a criticar a esta ley que tampoco puede estar tan bien montada que nadie la pueda atacar. ¡Yo sí que puedo! ¡Esa ley es una mierda! ¡Han hecho la puñeta a los restaurantes que habían hecho reformas para crear espacios de fumadores y no fumadores! Ah sí, lo olvidaba. Os presento a Arturo, prototipo del español fumador y protestón, colectivos unidos en estos inicios de año. Él nos servirá como portavoz de este colectivo tan menospreciado estos días y pondré en su boca las opiniones que he escuchado por ahí.

Nota del Autor: Todas las opiniones aquí puestas en cursiva no son de mi invención. Qué más quisiera yo.

Y es que Arturo y sus correligionarios lo tienen complicado para oponerse a esta ley de forma verosímil, ya que para eso tendrían que pasarse por alto tres argumentos sólidos a favor de la ley, bastante firmes y difíciles de rebatir. ¿A que yo sí que puedo? Tranqui Arturo y atento, que te los opongo en orden inverso de importancia, pa que flipes de menos a más:

- Argumento económico: el tabaco cuesta caro a la Seguridad Social, por lo que interesa que la gente fume menos. Pero entonces, si la gente fuma menos no se recaudarán los impuestos del tabaco. Muy bien Arturo, pero ten en cuenta que la Seguridad Social recibe a enfermos de cáncer de pulmón que han sido fumadores pasivos (un 30% de los enfermos por tabaquismo, de hecho), y esos no pagan impuestos por el tabaco que no compran pero sí respiran. Nos sale caro el tema.

- Argumento acerca de la salud: El artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos dice que “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar…” Fumar en espacios públicos cerrados ataca esta libertad de los fumadores pasivos. Es más, se limpia el culete con ella.

- Argumento acerca de los derechos individuales: ¡Eso! ¡Libertad! ¿Qué hay del derecho de los fumadores a fumar si queremos? ¡Nos quitan nuestra libertad! Estupendo Arturito, pero respóndeme a otra pregunta: ¿Has respetado tú acaso, desde los catorce tiernos añitos a los que empezaste a fumar para hacerte el guay en el instituto, la libertad de tu vecino de no fumar? Y no hablo de un olor molesto, vuelvo a hablar de salud. Y la respuesta es que no. No la has respetado en tu vida y nunca te has preocupado por ella. Y es que todos conocemos la frase de “tu libertad termina donde empieza la del vecino” pero pocos la ponemos en práctica.

Y ahora te dejo, Arturo. Ataca.



Si prohíben fumar, ¿por qué no prohíben la comida basura? La gente también muere de enfermedades coronarias y también cuesta dinero a la SS… La diferencia, querido amigo, es que si yo como siete big mac seguidos, tú no tienes por qué enterarte. Bueno pues sigo… si prohíben fumar, ¿qué ocurre con los humos de las fábricas? También contaminan y eso también está mal y además dañan la capa de ozono. Me parece genial que al colectivo de fumadores-protestones se hayan sumergido en una profunda conciencia ecologista, pero no cuela. Para empezar, hay una legislación muy restrictiva en cuanto a las emisiones de las empresas, estando todo parametrizado y estipulado por la legislación (me refiero a las emisiones que cada tipo de empresa puede hacer de cada gas) y además hemos suscrito el protocolo de Kyoto -ese que muere cada poco y cada menos anuncian un nuevo acuerdo que lo va a sustituir- y si España como conjunto no cumple con el cupo de emisiones, pues tenemos que pagar multa o comprar derechos de emisión de países que no hayan cubierto su cupo; bonita forma de compensar económicamente a aquellos que hacen los deberes ecológicos.

Pero todo esto es aburrido, Arturito, y es que ¿desde cuándo se legisla por comparación? Es uno de los recursos más empleados estos días, a la gente le encanta defender el tabaco simplemente porque hay otras cosas que no estén legisladas, pero eso no es un argumento válido; ni siquiera es un argumento. Que haya cosas que no marchen bien o haya que arreglar o mejorar, no tiene nada que ver con que se actúe sobre otras. (Y va un ejemplo, Arturo: que se te haya fundido la luz del baño, no es excusa para no arreglar el grifo que gotea en la cocina).

Pues sigo. Es que en este país se legisla demasiado. Con Franco no había tantas leyes (escuchado en la radio, prometo que es un comentario real). En fin Arturo, vete al campo a darte un paseo. Espera… Y si… Y si prohíben fumar, ¿qué ocurre con Telecinco? (atribuible a una amiga nuestra). Caramba Arturo, después de 950 palabras según el Word, va y me sueltas un argumento contra el que no puedo estar en contra. Ahí sí que no puedo no estar de acuerdo. Por qué no han declarado ilegal Telecinco es algo que yo tampoco alcanzo a entender. Bien por ti. Pues ahora cojo carrerilla… Si es que en este país no hacen más que prohibir, y a mí no me gustan las prohibiciones. Este ZP lo quiere controlar todo, y esto ya ni es democracia ni es nada. Ahora en el senado les da por hablar en varios idiomas, ¿qué te parece? Como si fuéramos la puta ONU. Este país es de locos. Mucha tortilla y mucha cerveza pero pocas ganas de trabajar veo yo. Joder, si es que cuando salimos de España nos avergonzamos y ni nos atrevemos a decir que somos españoles; y no me extraña. ¿Sabéis lo que te digo? Pues que me voy a ir a Marruecos. Sí, me voy a bajar al moro. Ahí sí que se vive bien, allí la gente no tiene problemas como aquí. Joder, si es que allí no prohíben nada.

Y así juntos, uno con su bloc de notas apuntando todo lo que se dice, y el otro escupiendo incongruencias por la boca, se les pasa a los dos la tarde volando, y les llega la noche, y siguen hablando, y pasan de pedir cervezas a pedir copas, y luego se van de bares a ver si ven a alguna tipa que esté de buen ver, aunque no les quedará más remedio que volverse a casa de vacío, como cada sábado, y hasta la semana que viene que nos volvamos a ver… taluego tío.

martes, enero 18, 2011

DECÁLOGO DE CUATRO PASOS PARA DETECTAR UNA MALA NOVELA


(con los que me sobran, preparo ropa vieja)


1. Si sabes o sospechas que vas a recibir un libro de manos de alguien a quien lo más cerca que has visto de leer literatura es la columna de opinión de Roncero en el AS, ponte en lo peor. Existe la tentación, reconozcámoslo, de afirmar que ese libro va a ser necesariamente malo. Así, sin necesidad de rasgar el papel de regalo. Pero nosotros no somos de esa clase personas, así que abrimos el paquete ilusionados, sin prejuicios en la cabeza.

2. Pero si el título de la obra en cuestión se eleva por encima de tu fingida inocencia, la cosa pinta mal. Especial atención a las novelas cuyos títulos se componen de un par de sustantivos y al menos un adjetivo, más el número de adverbios, determinantes, conjunciones etc. que hagan falta para dar sentido a la frase. Por ejemplo: El
misterio del cofre invisible. O Diario íntimo de una joven inquieta. O La familia Arana y la casa sobre el lago. Sí, hay mil excepciones. Por eso no es una prueba definitiva.

3. Si la persona que te regaló el libro preguntó al librero sobre novela negra y este le acabó vendiendo una novela ambientada a finales del siglo XIX, estáis ya cerca de completar la frase
lo sabía. Aggg que a gusto cuando la sueltas, eh?. Definir los géneros o subgéneros es siempre un terreno pantanoso en el que nos movemos con un sistema de aproximación, buscando el mínimo común múltiplo. Somos incapaces de elaborar leyes. Por ejemplo, ¿el quijote es una novela, un libro de caballería, o las dos cosas? Hay debate. Pero la novela negra se desarrolla en el seno de la sociedad capitalista moderna (MCM), y el Madrid del siglo XIX no lo era. Pero bueno, el librero puede no saber que toda novela negra es policíaca pero no toda la policíaca es negra, por lo que quizás estemos ante una buena novela policíaca. Así que seguimos adelante.

4. Pero si en las primeras páginas encontramos frases del tipo:

Antes de entrar en aquella vivienda de la calle de los Lucientes, el joven investigador se sintió invadido por una oleada de pesar y profundo desánimo.

Poco tardó aquel rapaz en comprobar lo sencillo que era hacerse con un dinero fácil colaborando con los pilluelos del barrio en sus continuas fechorías.

Aquella honrada mujer rompió en sollozos. Flaca, con una humilde toquilla sobre los hombros y casi ciega por coser horas y horas en el mal iluminado taller de costura, tomó las manos de Don Armando y, tras besárselas, se deshizo en bendiciones para con el curtido sargento y su familia. La madre de Víctor era la viva imagen de la gratitud. No podía dejar de llorar.


(Joder con la vieja, qué pena da)

Ahora sí, ya no os hace nada más. Podéis afirmar, sin miedo a equivocaros, que el libro que os han regalado es una puta mierda. Uno puede dejar de leer y devolverlo a la repisa sin ningún remordimiento.


Lo sabía, oh, sí, vaya si lo sabía.

jueves, enero 13, 2011

Racing Day

Hay días que pasan a la historia. Hay días que al acostarte, sonríes en la oscuridad sabiendo que esas últimas 24 horas las podrás recordar durante toda su vida. Momentos inolvidables, que siempre permanecerán en la memoria y que nuestros hijos y nuestros nietos escucharán hasta la saciedad, hasta decirnos “pero, ¿otra vez esta historia?” Si creéis que este no es el caso, no os preocupéis, que ya me encargaré yo de que vuestra descendencia oiga hablar de este día hasta que pidan clemencia…



La propuesta era clara: tanto hablar de carreras de coches en este blog y nunca hacemos una. El eraguay pasó a convertirse en un proyecto real con una fecha real en un circuito real y con personas reales. De los equipos de la VBRL faltaron el Noreñaaaa y el Laureus, pero en su lugar entraron a participar dos nuevas escuderías a las que llamaremos Trubia Speed y Mahoney Racing a menos que sus propietarios decidan lo contrario. Y de regalo, el trazado:


El Virtua Bartolo Racing Day consistía en una sesión clasificatoria de 10 minutos, una carrera previa a 15 vueltas y una carrera final a 20. Nuestro objetivo era salir en la segunda carrera en orden inverso al resultado de la primera manga, pero el director de carrera lo consideró peligroso, evitándonos así una carrera final emocionante y vibrante. Desde aquí, aprovecho para agradecérselo. Trully, madly, deeply.

Se esperaba lluvia para el día D, aunque finalmente no hiciera aparición. Un ligero viento que se dejaba notar tan solo en una parte del circuito fue todo lo que la Madre Naturaleza nos preparó; ya sabía ella que nosotros nos bastábamos para darle emoción al asunto así que sin más dilación, aquí tenéis la tabla de tiempos de la manga clasificatoria.










Puede que el Puzolana Entertainment System marcara la primera vuelta candidata a ser pole, pero tanto el Grand Mächaka -que estrenaba el número 1 moral por ser el vigente campeón de la VBRL- como el Force Srcocodrilo llegaron muy fuertes al final de la sesión y marcaron dos vueltas que les permitían alejarse del resto y copar la primera línea: combate asegurado. Por detrás, el El Alambique Veloz y la debutante Trubia Speed sufrían las penalidades de cargar con los karts menos rápidos.



The Pre-Race
La primera carrera, que servía de preparación para el desenlace final, tuvo un dominador claro. Los tiempos demuestran que el Force fue del orden de 1 segundo por vuelta más rápido que el más inmediato de sus seguidores y segundo clasificado, el F1 Niki Lauda (si bien es necesario hacer mención a la más que probable inexactitud de los cronómetros, con lo que la evolución de la clasificación vuelta a vuelta puede no ser exacta).

El Grand Mächaka sufrió excesivos trompos, lo que condicionó enormemente su resultado, aunque más condicionado aún se vio el Puzolana, que tuvo que abandonar a dos vueltas del final al chocar contra las defensas en la horquilla de entrada a meta mientras luchaba por las posiciones de podio. El Caesar GP fue entonces quien completó el podio, a pesar de que su lucha contra el Mahoney Racing y un recuperado Grand Mächaka le puso las cosas muy difíciles.










The Race
Y llegamos al momento cumbre de la velada, la carrera final a 20 vueltas que iba a despejar las dudas sobre el ganador de este primer Virtua Bartolo Racing Day. La parrilla de salida se configuró siguiendo rigurosamente el orden de llegada de The Pre-Race, lo que dejaba al Force Srcocodrilo y al F1 Niki Lauda en la primera línea. Aunque el equipo que idolatra al as de la conducción austríaco tomó la delantera en la salida, ya en la primera curva el Force recuperó el puesto de honor, mientras que por detrás el movimiento de posiciones que se puede ver en la tabla insinúa que la batalla fue aún más dura si cabe.











Fue en la vuelta 7, cuando la carrera parecía decidida, que el Srcocodrilo cometió el primer error grave del fin de semana y trompeó en la horquilla de entrada a meta perdiendo así dos posiciones y devolviendo la emoción a The Race. Y es que en esta segunda manga la presión era mayor, los rivales rodaban más rápido, y el miedo susurraba en los cogotes de todos los pilotos. En este punto hay una pequeña discrepancia entre la telemetría oficial y la memoria de este cronista, y es que uno juraría que no fue el F1 Niki Lauda quien lideró la carrera durante las siguientes 7 vueltas, sino que el que alcanzó el liderato tras el error del Srcocodrilo fue el Grand Mächaka, quien además sólo pudo mantener dicho liderato durante 3 vueltas hasta que el reptil volvió a la posición en la que se sentía más cómodo. Que cada uno se quede con la historia que prefiera.

Por detrás cabe destacar la brillante actuación del Trubia Speed, que remontó hasta una más que digna quinta posición, mientras que el Caesar GP, el Mahoney Racing y el Alambique Veloz sufrieron más de lo esperado en la pista.

Por delante, el podio lo completaron el Niki Lauda y el Grand Mächaka, redondeando así el trío de cabeza un brillante fin de semana, y ya finalmente el Puzolana acarició las mieles del éxito aunque se tuvo que conformar con la cuarta posición.

Para terminar este día de carreras, como es tradición, tuvo lugar la popular ceremonia del podio. Lugar de gozo y celebración para los vencedores, y de impotencia y tristeza para sus acompañantes, ¿o acaso los dos ladrones disfrutaron de la cruz tanto como Cristo? Pocos comentarios se pueden hacer cuando tenemos una imagen para conocer de primera mano las sensaciones de los tres campeones: la sobriedad del vencedor, el lamento del subcampeón, y la rabia del tercero.

















¡El año que viene os ofrezco revancha, malditos!

domingo, enero 02, 2011

The road to Flamenco

Como cada Navidad, traigo una lista de discos bajo el brazo. Primero fueron mis discos favoritos del año 2007, luego en el 2008 listé mis discos favoritos nacionales, ya en 2009 os dejé una lista de discos que me habían acompañado en el año, aunque no fueran precisamente novedades. Y para cerrar este año 2010, he intentado traer una lista diferente: mi ruta hacia el flamenco. Sinde, atácame.

Yo era (y sigo siendo) un absoluto desconocedor del flamenco. Me sonaban de refilón los cuatro nombres obligatorios, pero no me había parado ni cinco minutos a escuchar nada. Que si las palmas, que si la camisa desabrochá, que si las sillas de mimbre y que qué coño hacían todos los tíos ahí detrás como que mirando, y arrancándose con un olé… de vez en cuando. Ah… divina ignorancia.

Luego uno se viene a vivir al sur, y a los dos meses le llevan a un concierto de Jorge Pardo. Y luego resulta que somos de Jerez, y ahí tenemos el barrio de Santiago, cuna del Flamenco, y una estatua de Lola Flores, y en Sevilla hay una bienal de flamenco, y aquí hasta los villancicos son flamencos… Así que tarde o temprano uno acaba entrando al trapo, y aunque no sepa reconocer los palos ni distinga a Terremoto padre de Terremoto hijo paciencia, que todo llegará.

Bueno, ¿y cómo llega un popero al flamenco de verdad? Pues aquí os dejo el camino a seguir. No os olvidéis de pisar sobre el camino de carátulas.


Los Planetas – La leyenda del espacio



En el 2007 van Los Planetas y la lían. Dan un giro radical a su estilo, que llevaba casi tres discos estancado, y mezclan sus guitarras distorsionadas con el flamenco. Reivindican a Morente, del que renegaban en sus inicios, y colaboran con este para hacer su primera incursión (repetirán con el no tan logrado Una ópera egipcia) en este mundo; y yo con ellos. ¿Pero de verdad han sido los de granada en llegar al flamenco a través de músicas más comerciales? Nada de eso. Sigamos avanzando.


Sr Chinarro – El mundo según
 


Pues resulta que no fueron los granadinos los primeros de su generación en explorar las raíces musicales de su tierra. Ya en 2005 y como comenté por aquí Antonio Luque (aka el Sr Chinarro) había sacado este disco más alegre y melódico que el planetero pero también aflamencado. Destaco este disco a pesar de que ya había dado su giro en el anterior disco, El Fuego Amigo, curiosamente producido por J de Los Planetas, y con colaboraciones de la gente de La Buena Vida y otra vez de Enrique Morente. Había que seguir la senda (pero antes no dejéis de escuchar Gitana).


Enrique Morente y Lagartija Nick – Omega



Rondaba el año 1996 cuando el recientemente desaparecido Enrique Morente, paladín del flamenco contemporáneo y defensor de la fusión, amigo tanto de Camarón como de Sonic Youth, se junta con los también granadinos Lagartija Nick para grabar un disco basado en el Poeta en Nueva York de Lorca, y también en las canciones que Cohen había compuesto inspirado también por el poeta del 27. Toma ya. Obra cumbre de la música alternativa española e inspiradora de lo antes mostrado. Ahora ya nadamos en el flamenco.


Veneno – Veneno



¿Pero de dónde salía todo esto de mezclar pop con flamenco? Bien, pues no tenemos que ir otros veinte años atrás, hasta 1977, fecha en la que se publica el álbum epónimo de Veneno, banda formada por Kiko Veneno y los hermanos Amador. Inspirados por el rock anglosajón de los setenta, pero educados en el flamenco, sacan este disco, paradigma de la obra de culto. Fracaso de ventas en su momento, pero considerada como una fuerte influencia años después. En este disco la voz de Kiko Veneno puede no seguir la ortodoxia flamenca, pero las guitarras de los hermanos Amador les delatan. Por cierto, que el productor era un tal Ricardo Pachón.


Lole y Manuel – Nuevo día



2 años antes, en 1975, esta pareja sevillana (y con la producción de nuevo de Pachón) publica un disco que sienta las bases de lo que se llamó Nuevo Flamenco. En aquella época no se hablaba tanto de la música pop, así que las influencias que se identificaron en este disco eran hippies y árabes. Hoy en día ya resulta difícil decir si algunos de los cortes de este disco son flamencos, poperos o lo que sea, pero de lo que ya no hay duda es de que buceamos de lleno en el flamenco.


Camarón de la Isla – La leyenda del tiempo



Pero la cumbre de este viaje llegó en 1979, año en el que Camarón publicó su disco más carismático. Aunque ojo, que aquí no estaba sólo el de San Fernando. También este disco lo produjo Pachón, y contaron con composiciones de Kiko Veneno, con la guitarra de Raimundo Amador, con la de Tomatito, la flauta de Jorge Pardo, se valieron de letras de Lorca... parece que medio mundo flamenco se volcó con Camarón a la hora de producir este disco, cima de la música popular española (al margen de etiquetas) que sólo precisa de una escucha tranquila para poner los bellos de punta. Si había que llegar hasta aquí, el viaje mereció la pena.

lunes, diciembre 20, 2010

LCC EN CASA DE LGP



Efectivamente amigos, estáis de enhorabuena, vuelve La Cocina de Caesar, una sección capaz de abrir estómagos y levantar ampollas al mismo tiempo. En esta ocasión, me desplacé a casa de la gocha pumarín (LGP, de ahora en adelante Easy Bert) y Andre (de ahora en adelante Missis T) para prepararles un plato hipercalórico con el que pretendo acallar los rumores que vinculan LCC con la cocina macrobiótica y otres foliataes. Lo siento por el lagarto, hace falta horno. Comprometo mi honor, bueno mejor el de Miññññ para que la cosa tenga valor, a que la próxima receta será apta para charcas y ríos. Sin más dilación, hoooooyyyy, en La Cocina de Caesar......

SETAS RELLENAS..... la de mi madre!

Ingredientes:

Setas (como siempre, cuanto más grandes mejor)
Unas rodajas de jamón serrano
Unas lonchas o trozos de queso (no demasiado fuerte)
1 bote de nata
1 cebolla
Un bote de salsa de setas, para hacer un poco de trampa
Pan rayado
Huevo
Aceite de oliva
Un paquete de queso para gratinar
Fame, mucha fame.

Ya sabéis, primero siempre leer la receta, visualizarla (aquí veis la cara de concentración de Easy), poneros el mandil y lavar bien las manos. Después

toca lavar las setas y cortarles el tallo. El objetivo es dejarlas los más "planas" posibles (lo más nanobercianas posible) para que sea más sencillo hacer los
libritos. Después con la cebolla y los trozos del tallo de la seta que hemos cortado, hacemos un sofrito. Cuando esté dorado le añadimos y el bote de salsa y lo dejamos unos minutos a fuego lento, añadimos la nata y lo volvemos a dejar unos minutos. Cuando los sabores hayan finalizado su fusión cuántica, pasamos la salsa por la batidora para quitar los tropezones y dejarla fina, fina.
En un plato ponemos pan rayado y en otro huevo batido. Encima de una seta ponemos un trozo de jamón y otro de queso, y lo cerramos con otra seta. Después, y esto con cuidado porque es la parte más delicada del proceso, rebozamos el librito en huevo y pan rayado y lo echamos a una sartén con aceite. Le damos la vuelta y lo sacamos cuando tenga ese color tostado que nos gusta, como les mozuques en veranín. Cuando hemos empanado y frito todos los libritos, los ponemos en una bandeja y les echamos encima la salsa. Lo cubrimos con el queso para gratinar y lo metemos al horno, este debe estar y caliente, unos 20-25 minutos.

Este es el resultado:



Y esta la cara de gozo que se te pone cuando lo pruebas:


Ya tenéis otra receta, a ver si alguno se anima a probarla. Y recordar, cocinar es fácil si elegís la receta adecuada.

sábado, diciembre 18, 2010

Wikileaks mató a mi madre y violó a mi padre

Más o menos eso es lo que nuestros amigos de los EEUU deben querer que piense todo el mundo. Qué va a ser de nosotros ahora que todos estamos expuestos, qué va a ser de la diplomacia mundial ahora que hay un tipo por ahí suelto con pintas de albino (como el malo de El Código da Vinci. A mí me parece que lo que ese libro contaba es verdad. No se puede negar que Juan es una mujer en el cuadro de da Vinci. Si es que es súper descarado), qué va a ser ahora de los medios de comunicación, la prensa escrita se va a morir, a Internet lo van a censurar, y a la tele… en la tele sigue María Escario, así que está a salvo.

Y uno no puede evitar preguntarse ¿y la verdad?, ¿es que a nadie le importa un coño la verdad? Pues parece que no. La verdad es algo subjetivo… depende de quién te lo cuente… yo ya no sé a quién creer… quién no me dice que el tío este de Wikileaks se lo ha inventado, porque ya me dirás a mí cómo ha tenido él acceso a toda esa información, ¿cómo la ha conseguido? Claro, si es que en Internet lo que falta es seguridad. Ahora yo ya no me atrevo a hacer transferencias bancarias porque puede llegar cualquier tío como este y robarme el dinero, y entonces a ver qué hacemos. No, si está claro, lo que hay que hacer es legislar Internet. Eso es lo que hace falta. Vale. Muy bien. Pero ya llevamos dos párrafos y todavía no hemos hablado de lo importante.

¿Y qué es lo importante? Pues lo diré bien clarito. A mi juicio, hay tres aspectos sobre los que merece la pena debatir en todo esto del wikileaks, lo demás es morralla. Uno, la verdad puesta en evidencia por los documentos publicados. Dos, la vergonzosa actitud de la prensa española haciendo vacío a este tema simplemente porque hay un periódico con ventaja. Y tres, el bochornoso espectáculo que hemos tenido que presenciar con el tema del arresto del albino. Hasta los controladores aéreos se solidarizarían con este tipo.

En plena era de la Información, nos estamos quedando sin adjetivos para cada nuevo acontecimiento. El evento del año, del siglo, del milenio… las noticias caen por su propio peso antes de darse a conocer. Así pues, a nadie le extraña que la filtración a través de Wikileaks de más de 200.000 documentos internos que muestran los hilos de comunicación del Gobierno central de los EEUU con la diplomacia presente en todo el mundo, se haya presentado como el megaevento que va a cambiar la forma de dar las noticias. Y eso ya molesta a la gente. A fin de cuentas, lo que esta filtración pone en evidencia es que todos los amigos de la Teoría de la Conspiración pueden dormir tranquilos: ¡Era verdad! Todo lo que soñamos acerca del poder y nunca se atrevieron a confesarnos va y resulta que es cierto, la diplomacia mundial opera al margen de la ley y tira de contactos y de influencias para conseguir sus objetivos. ¿Y podemos meter en la cárcel a alguien? Difícil estaría y tampoco creo que sea el objetivo; al y al cabo tan sólo se trata de emails entre colegas, como quien dice. El problema es que en lugar de hablar del partido de anoche comentan los sobornos a jueces, las presiones a ministros y los cotilleos de pasillo acerca de los intereses de China en Corea. Pero no dejan de ser eso, (amenazantes) cotilleos.

Y por ponerle una pega a toda esta avalancha documental, hay que comentar algo que hasta donde yo he leído se ha pasado por alto: Wikileaks va a morir por aplastamiento. De más de 200.000 folios en concreto. La crisis entre Marruecos y España, en una situación normal, ocuparía dos semanas en la prensa; lo de Litvinenko duró más de un mes; la tensión entre las Coreas podría alargarse más incluso. Pero claro, a un ritmo de un cable cada diez minutos, a las tres semanas a mí me cuesta recordar así de primeas una docena de asuntos que se hayan destapado. Me desbordan. La avaricia rompe el saco, que se dice.

Por otro lado, la prensa española (la que mejor puedo seguir) me ha defraudado mucho con este tema (aunque Escolar lo está siguiendo bien de cerca). El País se ha volcado de forma desmesurada (entiendo que no es para menos), pero es que el resto de los medios lo han ninguneado. El Mundo, ABC, El Correo, y no me preguntéis por los noticiarios de la televisión porque me hierve la sangre (ahora mismo en La Primera María Escario está comentando que hoy a Cristiano Ronaldo unos admiradores se le han acercado y le han pedido que les firme una berenjena que les ha salido con una mancha que parece la cara de la mismísima estrella merengue). Pardiez (dijo Alatriste), han pasado por encima de todo este asunto de forma descarada. Y es que uno puede entender el desprecio que han sentido al ver cómo El País ha sido elegido junto a sólo otros cuatro periódicos mundiales (Der Spiegel, Le Monde, The Guardian y el New York Times) como la élite mundial del periodismo, los paladines de la información. Ahora eso sí, de sentirse marginado a pasar por encima de las noticias aquí reveladas (por Dios, Zapatero, en cuanto llegó Obama a la Casa Blanca, ofreció la base de Rota como candidata a albergar el Cuartel General del AFRICACOM, mando del ejército americano en África (¡) ¿es que a nadie le parece importante?), hay un trecho. Que sigan hablando del estado de ánimo de Cristiano Ronaldo y de las berenjenas con caras de personas, que así nos luce el pelo.

Y si la prensa española ha ignorado al wiki de moda, casi más lamentable es el trato que le ha dado la media internacional. El asunto de los cables del gobierno americano ha derivado en un asunto mucho más truculento: Julian Assange se folló a dos suecas, por separado, aunque parece que a ellas no les gustó cómo se portó y después se fueron, juntas, a denunciarlo (para los curiosos, aquí y aquí tenéis suculentos relatos de la bochornosa historia). Al día siguiente este hombre era el enemigo público número uno, y la Interpol dio la orden de búsqueda y captura contra el hacker-periodista-presunto violador de moda. A parte de hacer famosas a esas dos chicas, al parecer feministas y cristianas y suecas, y de elevar el protagonismo de Assange en todo esto a cotas jamás soñadas por un albino, lo único que se consiguió fue desviar la atención de lo importante. Que miren al continente y se olviden del contenido. Qué tomadura de pelo tan tonta.

Son poquísimas las voces (de gente conocida, las anónimas clamamos contra el cielo) que han calificado esta pantomima de lo que es, una absoluta vergüenza. Ha tenido que venir Lula, ya por encima del bien y del mal, a dar lecciones. También hay gente como Chomsky que dice cosas interesantes pero claro, Chomsky es un peligroso rojo antipatriota así que ya sabemos lo que va a decir.


Una vez más, los buenos (el Gobierno de los EEUU) ganan, y los malos (los albinos que piratean ordenadores) pierden. Mientras el Gobierno norteamericano nos prohíbe leer los documentos, resulta increíble como la diplomacia mundial (y no necesito cables que me lo demuestren), ha convertido una publicación masiva de documentos que los ponían en evidencia, en un culebrón de media tarde de dimensiones globales (excelente actuación de la Interpol, por cierto. Yo no sabía que ahora ponen órdenes de búsqueda y captura a todos los presuntos violadores del mundo.)

Sólo queda lamentarse por la ocasión perdida, y porque, como siempre, todo va a peor. De toda esta historia dudo que se cambie la forma de actuar de la diplomacia mundial (de la misma forma que tras una crisis financiera neocapitalista se ha apostado por un capitalismo aún más radical), pero seguro que acabamos sacando una ley de “protección de datos” para Internet que al final, ironías del destino, acabará dando permiso a cualquier Gobierno para entrar en mis cuentas, ya sean bancarias o de correo, bajo el pretexto de que soy un presunto hacker-espía-albino (en el orden en que prefiráis). El infierno son ellos, y yo me miro al espejo y ya empiezo a ver la berenjena.

viernes, diciembre 10, 2010

Dos lecciones de un Nobel

Una:

    “Desde que escribí mi primer cuento me han pregunta si lo que escribía “era verdad” (…) En efecto, las novelas mienten –no pueden hacer otra cosa- pero esa es sólo una parte de la historia (…) Ellas se escriben y se leen para que los seres humanos tengan las vidas que no se resignan a no tener. En el embrión de toda novela bulle una inconformidad, late un deseo insatisfecho (…).
    No se escriben novelas para contar la vida sino para transformarla, añadiéndole algo. En las novelitas del francés Restif de Bretonne la realidad no puede ser más fotográfica, ellas son un catálogo de las costumbres del siglo XVIII francés. En estos cuadros costumbristas tan laboriosos, en los que todo semeja la vida real, hay, sin embargo, algo diferente, mínimo pero esencial. Que, en ese mundo, los hombres no se enamoran de las damas por la pureza de sus facciones, la galanura de su cuerpo, sus prendas espirituales, etcétera, sino exclusivamente por la belleza de sus pies (…). De una manera menos cruda y explícita, y también menos consciente, todas las novelas rehacen la realidad –embelleciéndola o empeorándola- como lo hizo, con deliciosa ingenuidad, el profuso Restif. En esos sutiles o groseros agregados a la vida, en los que el novelista materializa sus secretas obsesiones, reside la originalidad de una ficción. Ella es más profunda cuanto más ampliamente exprese una necesidad general y cuantos más numerosos sean, a lo largo del espacio y del tiempo, los lectores que identifiquen, en esos contrabandos filtrados a la vida, los demonios que los desasosiegan. ¿Hubiera podido yo, en aquellas mis novelas, intentar una escrupulosa exactitud con los recuerdos? Ciertamente. Pero aun si hubiera conseguido esa aburrida proeza de sólo narrar hechos ciertos y describir personajes cuyas biografías se ajustaban como un guante a las de sus modelos, mis novelas no hubieran sido, por eso, menos mentirosas o más ciertas de lo que son.
    Por que no es la anécdota lo que decide la verdad o mentira de una ficción. Sino que ella sea escrita, no vivida, que esté hecha de palabras y no de experiencias concretas. Al traducirse en lenguaje, al ser contados, los hechos sufren una profunda modificación. (…) Al elegir unos hechos y descartar otros, el novelista privilegia una y asesina otras mil posibilidades o versiones de aquello que describe: esto, entonces, muda de naturaleza, lo que describe se convierte en lo descrito ¿Me refiero sólo al caso del escritor realista, aquella secta, escuela o tradición a la que sin duda pertenezco, cuyas novelas relatan sucesos que los lectores pueden reconocer como posibles a través de su propia vivencia de la realidad? Parecería, en efecto, que para el novelista de linaje fantástico, el que describe mundos irreconocibles y notoriamente inexistentes, no se plantea siquiera el cotejo entre la realidad y la ficción. En verdad, sí se planeta, aunque de otra manera. La “irrealidad” de la literatura fantástica se vuelve, para el lector, símbolo o alegoría, es decir, representación de realidades, de experiencias que sí puede identificar en la vida. Lo importante es esto: no es el carácter “realista” o “fantástico” de una anécdota lo que traza la línea fronteriza entre verdad y mentira en la ficción.
    A esta primera modificación –la que imprimen las palabras a los hechos- se entrevera una segunda, no menos radical: la del tiempo. La vida real fluye y no se detiene, es inconmensurable, un caos en el que cada historia se mezcla con todas las historias y por lo mismo no empieza ni termina jamás. La vida de la ficción es un simulacro en el que aquel vertiginoso desorden se torna orden: organización, causa y efecto, fin y principio. La soberanía de una novela no resulta sólo del lenguaje en que está escrita. También, de su sistema temporal, de la manera como discurre en ella la existencia: cuándo se detiene, cuándo se acelera y cuál es la perspectiva cronológica del narrador para describir ese tiempo inventado. Si entre las palabras y los hechos hay una distancia, entre el tiempo real y el de una ficción hay un abismo (...).
    Las novelas tienen principio y fin y, aun en las más informes y espasmódicas, la vida adopta un sentido que podemos percibir porque ellas nos ofrecen una perspectiva que la vida verdadera, en la que estamos inmersos, siempre nos niega. Ese orden es invención, un añadido del novelista, simulador que aparenta recrear la vida cuando en verdad la rectifica. A veces sutil, a veces brutalmente, la ficción traiciona la vida, encapsulándola en una trama de palabras que la reducen de escala y la ponen al alcance del lector. Éste puede, así, juzgarla, entenderla, y, sobre todo, vivirla con una impunidad que la vida verdadera no consiente.
    ¿Qué diferencia hay, entonces, entre una ficción y un reportaje periodístico o un libro de historia? (…) La respuesta es: se trata de sistemas opuestos de aproximación a lo real. En tanto que la novela se rebela y transgrede la vida, aquellos géneros no pueden dejar de ser sus siervos. La noción de verdad o mentira funciona de manera distinta en cada caso. Para el periodismo o la historia la verdad depende del cotejo entre lo escrito y la realidad que lo inspira. A más cercanía, más verdad, y, a más distancia, más mentira (…). Toda buena novela (por su parte), dice la verdad y toda mala novela miente. Porque “decir la verdad” para una novela significa hacer vivir al lector una ilusión y “mentir” ser incapaz de lograr esa superchería, (…) sin “ilusión” no hay novela (...).
    En el corazón de todas las novelas llamea una protesta. Quien las fabuló lo hizo porque no pudo vivirlas y quien las lee (y las cree en la lectura) encuentra en sus fantasmas las caras y aventuras que necesitaba para aumentar su vida. Ésa es la verdad que expresan las mentiras de las ficciones: las mentiras que somos, las que nos consuelan y desagravian de nuestras nostalgias y frustraciones (...).
    Por eso, cuando la vida parece plena y absoluta y, gracias a una fe que todo lo justifica y absorbe, los hombres se conforman con su destino, las novelas no suelen cumplir servicio alguno. Las culturas religiosas producen poesía, teatro, rara vez grandes novelas. La ficción es un arte de sociedades donde la fe experimenta alguna crisis, donde hace falta creer en algo, donde la visión unitaria, confiada y absoluta ha sido sustituida por una visión resquebrajada y una incertidumbre creciente sobre el mundo en que se vive y el trasmundo. Además de amoralidad, en las entrañas de las novelas anida cierto escepticismo. (…) Sus órdenes artificiales proporcionan refugio, seguridad, y en ellas se despliegan, libremente, aquellos apetitos y temores que la vida real incita y no alcanza a saciar o conjurar. La ficción es un sucedáneo transitorio de la vida. El regreso a la realidad es siempre un empobrecimiento brutal: la comprobación de que somos menos de lo que soñamos. Lo que quiere decir que, a la vez que aplacan transitoriamente la insatisfacción humana, las ficciones también la azuzan, espoleando los deseos y la imaginación (...).

    Los hombres no viven sólo de verdades; también les hacen falta las mentiras: (…) La ficción enriquece su existencia, la completa, y, transitoriamente, los compensa de esa trágica condición que es la nuestra: la de desear y soñar siempre más de lo que podemos alcanzar.

Mario Vargas Llosa, La verdad de las mentiras
Ed. Santillana

Y dos:

miércoles, diciembre 01, 2010

Menos que cero

Suena el despertador. No puede ser, porque yo no tengo despertador y menos en verano, pero alguna alarma ha sonado. Creo que mi hermano, el pequeño, me la ha vuelto a jugar.

Salgo de mi habitación y no veo a nadie por la primera planta. Bajo al salón, y parece que sólo está en casa la limpiadora ecuatoriana, Estíbaliz. Estíbaliz se ofrece a prepararme el desayuno y mientras busco a mi hermano por el jardín, pero no hay rastro de él. Tampoco parece que esté en la piscina y me pregunto de dónde coño habrá salido la alarma.

Voy a la cocina, donde Estíbaliz ya me ha preparado el zumo de naranja y le pregunto si ha oído alguna alarma. Responde que no y me sonríe. En lugar de preguntarle que de qué se ríe, opto por tomarme el zumo y comer algo. Pasada la estéril búsqueda del origen de la alarma me doy cuenta de que tengo una resaca descomunal. Le pregunto a Estíbaliz qué hora es pero ella ya no está.

Subo a mi habitación, me pongo el bañador y cojo el iphone. Bajo a la piscina y enciendo el teléfono, pero antes de mirar los mensajes hago un par de largos para despejar. Me tumbo en la hamaca, y leo los diez mensajes que tengo nuevos. Parece que anoche la liamos pero bien. Jose Carlos me dice que hay que repetirlo otra vez antes de que se termine el verano, el Quique comenta que la coca que pillamos era cojonuda, la mejor que ha probado, y ese capullo ha probado mucha coca. También tengo un mensaje de Tamara. Me dice simplemente: “te quiero. ¿Tú a mí?”. Borro el mensaje. Antes de subir a vestirme miro qué me han dejado en el tuenti y, cómo no, me han vuelto a colgar una foto de la chica pelirroja. Sonríe a la cámara y debajo sólo hay una frase que dice: “Nos ha vuelto a preguntar por ti”, pero yo no entiendo por qué tiene que preguntar por mí una chica con la que no he hablado en mi vida. Además la foto parece que está tomada en uno de esos bares cutres y pequeños de Cimadevilla donde sólo van puretas. Y no me apetece ir a esos bares a buscar a gente que no conozco.



Llamo a mi padre para pedirle el Mercedes pero no me lo coge, así que cojo las llaves y bajo a Villamanín a ver si hay alguien en el Geographic o por ahí. Nadie, todo vacío. La camarera me saluda desde lejos y me grita para que lo oigan los tres paisanos que están tomando café que vaya noche la de ayer; sonrío y me doy la vuelta.

Doy un par de vueltas más con el coche por ahí, a ver si despejo, cuando me llama Alex. Resulta que está con Rivas y con Jaime y con Xabi en casa de Raquel, que vaya para allá. La casa de Raquel es, probablemente, la más grande de Somió. Tiene unas vistas cojonudas de todo Gijón y en las noches de verano, asomado a la terraza de la tercera planta, uno siente que toda la villa le pertenece. Lo malo es tener que aguantar a toda esta panda de borrachos, y justo en el momento que lo pienso me alcanza un balón de voley que me han tirado desde la piscina. Dicen que baje pero yo no tengo ninguna gana. Aún así accedo.

Tengo mi quinto gin tonic en la mano y una sonrisa de gilipollas que no se me quita de la cara. No sé qué pastillas me ha dado el Xabi pero son muy fuertes. Alex se me acerca.
- Vaya, por fin te veo sonreir - me dice mientras me pasa la mano sobre el hombro y me da una palmada-. Por fin tenemos al verdadero George con nosotros.
Me jode que me llamen George, pero Alex siempre lo hace cuanto está pedo, así que decido no hacer ningún comentario, simplemente sigo con mi sonrisa de gilipollas pintada.
- Desde que te fuiste a la capital, tío, a estudiar en la uni, te nos has perdido. Casi no has dado ni señales, y no me irás a decir que esta no es la mejor vida que te puedes pegar a los diecinueve. Creíamos que te habíamos perdido, ¡que te habías hecho del Madrid y todo!
Antes de que yo responda algo se vuelve al resto y les dice que George está aquí, y que está para quedarse. Todos aúllan como aprobándolo, y yo sigo sonriendo. Alex se tira al agua.

Entonces Tamara, a la que todavía no había saludado, se me acerca y mientras me acaricia la espalda me reprocha que no todavía no la haya saludado.
- Me vas a tener que compensar por esto - me susurra y me mete la lengua por la oreja mientras sus manos bajan por mi espalda, y bajan.
Nos vamos a una de las habitaciones vacías de la casa y para hacer conversación le pregunto si sabe cuándo vuelven los padres de Raquel. Y parece ser que hasta octubre nada, que ese ha sido el regalo que le han hecho por cumplir los dieciocho, dejarla sola en la mejor casa de Gijón dos meses.

Ya en la habitación, ella saca una papelina de un bolsillo interior de la falda. Sólo lleva la falda y una camiseta de tirantes, me comenta, porque se ha bañado antes y tenía toda la ropa interior mojada.
- Mejor así, que si no me voy a resfriar.
Prepara dos rayas y después de metérnoslas se abalanza sobre mí diciéndome que me ha echado mucho de menos. Sin saber muy bien por qué, estiro el cuello hacia atrás evitando que me pueda besar, y antes de que yo me arrepienta ella se da cuenta y se coge un buen mosqueo.

Discutimos. Bueno, discute ella porque lo que es yo, no puedo parar de sonreír y claro, eso la cabrea mucho más. Al final me dice que no me comprende, y que he cambiado mucho este año y que ya sabía ella que la distancia iba a acabar con nuestra relación y que la deje en paz. Se pone a sollozar torpemente, falsamente, y saca otra papelina esta vez sí que no sé de dónde y me da la espalda.

Salgo otra vez a la piscina y el ambiente ha cambiado por completo, se les ha cortado el buen ambiente y todo son caras largas, como en un funeral. Al parecer Alex y Quique, que acababa de llegar, han tenido que llevar a Raquel al hospital porque le ha dado algo, no saben muy bien qué es. Primero hablan de que ha podido coger frío en la piscina, luego dicen que quizás el ron no era bueno, que habían comprado la bebida en el Árbol para ahorrar, y finalmente alguien dice por lo bajo, con un hilo de voz, que la coca que se ha metido tampoco habrá ayudado. Y yo, por más que lo intente, no consigo sentir ni un poco de pena. Me da absolutamente igual. Xabi se debe de dar cuenta y a él tampoco le tiene que importar mucho, porque me dice que nos vayamos por ahí, que hoy había concierto en Poniente y que seguro que hay cachondas esperándonos.

Bajamos a Gijón en su Z3 pero antes de tirar para Poniente, me grita para que le oiga por encima del ruido del motor, tenemos que pasar a ver a un colega suyo, que pasa una química cojonuda, así que tenemos que hacer una parada en la Arena.

El colega suyo, que tendrá unos veintialgo, nos está esperando en una esquina de la calle Aguado. Nos pide que bajemos un segundo del coche, que prefiere hacer la transacción en un portal en lugar de ahí en medio con dos tíos montados en un Z3, que eso da mucho cante. En el portal, en lugar sacar la mercancía, coge a Xabi por la camisa con una mano y con la otra saca una navaja y se la pone en la mejilla.
- Ya te vale de hacerte el listo conmigo, pijo de mierda.
- ¿Pero qué dices tío? ¿De qué hablas? - le responde mi amigo, lívido. Yo por mi parte tengo todos los músculos agarrotados, no me puedo mover. Creo que por fin se me ha quitado la sonrisa de la cara.
- Pues de que ya va siendo hora de que me devuelvas mi puta pasta
- ¡Pero si te dije que te pagaba al final de la semana!
- Ni al final ni ostias. O mañana o me quedo con esto - y antes de que Xabi pueda reaccionar le quita la cartera que tenía medio saliendo de un bolsillo del pantalón. Lo suelta y le dice que hasta mañana; mismo sitio y misma hora.


Vuelve a sonar la puta alarma, y esta vez estoy convencido de que está sonando de verdad, pero una de nuevo no encuentro a nadie por casa por más que busque. Por no estar, ni siquiera encuentro a Estíbaliz. Al menos esto me viene bien, y me permite buscar algo de pasta para Xabi por casa, porque anoche me dijo que estaba pelado y que si le podía ayudar a pagar al loco ese. Por un momento me pasa por la cabeza la idea de que todo es un montaje para sacarme pasta y que los dos están compinchados, pero pronto desaparece. Continúo la búsqueda. En la habitación de mi hermano pequeño no hay nada, como siempre, el muy cabrón lo esconde todo muy bien. Pruebo suerte en la de mi hermano mayor, que es más inocente y no suele esconder tanto las cosas. Entro y veo encima de la mesita de noche un libro. Siempre está con libros. Yo creo que prefiere leer libros a salir por ahí el muy capullo. El libro se titula “Menos que cero” y es de un tal Bret Easton Ellis. Seguro que es un coñazo de libro, a saber de qué coño irá. Pero bueno, sigo buscando y parece que con algo de suerte, se puede decir que un par de billetes amarillos son un buen comienzo.

martes, noviembre 23, 2010

F1-2010. X

Se terminaron ambos campeonatos y ambos campeones, lo han sido de forma clara. Si bien es cierto que Vettel ha sufrido más que su equipo, Red Bull Racing, también es cierto que lo tenía todo para ganar: el mejor coche, al equipo que le respaldaba y a un compañero de equipo lastimoso. Webber será conocido “Felipe Webber”, en honor al gran Massa, el mayor segundón que ha visto este deporte desde que le tuvieron que poner a Mansell a un manta como Ricardo Patrese a su lado para que fuera campeón.

Y luego, como no, Ferrari, que parece que andan sobrados de campeonatos del mundo, y entre Alonso, su ingeniero y Domenicalli decidieron hacerle un regalo al joven Sebastian quitándose de en medio antes de tener que luchar cara a cara por el mundial. Magnánimos ellos.

Abu Dhabi
Esta carrera pasará a la historia por un memorable hecho: por primera vez fue el toro el que tendió el trapo. Y encima se lo tendió a los que iban de rojo. Y encima picaron.

Salía Vettel en pole acompañado de Hamilton, con Alonso y Button detrás y Webber, ¿qué hacía Webber?, pues calificar quinto el día que quería convertirse en campeón mundial. Alonso empezó a cagarla cediendo la plaza ante Button en la salida, y es que en contra de lo que decía el omnisciente Lobato, la presencia de los McLaren en los primeros puestos no podía traernos nada bueno.

Primer punto crítico: En la primera vuelta Schumacher derrapa él solito cuando su compañero Rosberg le adelanta por fuera (una imagen que resume perfectamente la temporada de los dos alemanes de Mercedes), y Liuzzi se lo come. Sale el safety car y paran muchos coches, entre ellos Rosberg y Petrov. Esto es algo de lo que el ingeniero de pista de Ferrari va a darse cuenta demasiado tarde.

Segundo punto crítico: En la vuelta 11 Webber, con problemas de neumáticos por haber rozado una valla, entra para cambiarlos. En la siguiente vuelta Ferrari (a petición de Alonso) hace entrar a Massa para marcar a Webber, considerado aún el mayor rival de Alonso a pesar de que Vettel lidera con facilidad. El brasileño sale detrás, y entonces es el asturiano quien decide entrar para tratar de salir delante del australiano y mantener así la cuarta plaza. ¿Qué ocurrió? Pues que sí que consiguió salir delante del australiano, pero se encontró por delante con una marea de coches que le separaban del quinto puesto, límite para ser campeón. Además entre los pilotos a los que tenía que adelantar se encontraban Petrov y Rosberg, que ya habín cambiado ruedas. Si a todo esto le sumamos que el Ferrari tenía mucho agarre, configurado para ir muy bien en curva pero muy lento en la recta y no podía adelantar, ya nos podemos imaginar en qué consistió el resto de la carrera.

Vettel ganó por delante de los dos McLaren, y consiguió un brillantísimo campeonato del mundo merced a una inteligente estrategia en la última carrera. Ironías de la vida, pues la estrategia no había sido el fuerte de los toros rojos en todo el mundial.



Y así se cierra el mundial de F1 de 2010, con Red Bull demostrando que quien tiene el mejor coche, muy mal lo tiene que hacer para no ganar, por mucho que McLaren y Ferrari contasen con mejores pilotos. Sin que sirva de precedente, el ingeniero ganó al luchador. Por lo demás, la F1 sigue con un lacerante problema de aburrimiento en sus carreras, y es que de no haber sido por la incertidumbre de quién iba a ganar el título, las últimas carreras fueron un simple paseo a través de circuitos anodinos, todos iguales, que no poseen ninguna cualidad destacable. Sólo los accidentes, la lluvia y los safety cars nos libran del tedio. Esto tiene que cambiar, puesto que nuestros hijos se merecen, que la historia de los años setenta se repita, varias veces…








Y la VBRL 2010 también ha llegado a su fin, a pesar de que ya conocía a su campeón desde hacía tiempo: el (The Famous dr.Alergia's) Grand Mächaka Powered Engines Orkestar, llamémosle por su nombre completo, ha sido el justo vencedor de un campeonato en el que ha arrasado por completo. Si el año pasado le tembló el pulso al Caesar-Titanlux GP, este año la victoria ha sido incontestable. He aquí el justo pódium:













Clasificación General


La diferencia de puntos ha sido notable entre el Grand Mächaka y sus perseguidores, tanto que casi se puede decir que durante la segunda mitad del torneo la emoción residía en ver quién ocupaba los siguientes puestos del pódium final. Primero fue el debutante, el Laureus, quien se perfiló como mejor candidato, llegando incluso a amenazar la hegemonía mächakiana, para luego descender a los más oscuros infiernos de las tres últimas plazas. Luego emergió el Caesar-Titanlux GP, el equipo mejor preparado de esta liga, en teoría, merced a su patrocinador principal. Este equipo se supo mantener a flote pese a los continuos ataques del Puzolana, F1 Niki Lauda e incluso del Alambique Veloz y logró repetir segunda plaza en esta segunda edición de la VBRL. Todos estos equipos lucharon hasta la última carrera por una preciada gloria final de la que el Alambique se vio alejado a dos carreras del fin del campeonato, y el F1 Niki Lauda en la última. Fue entonces el Puzolana Entertainment System quien consiguió in extremis la tercera plaza y lograr así mantenerse en el cajón por segundo año consecutivo.



Victorias



En el apartado de victorias tampoco hay duda sobre quién ha dominado esta liga, y la tabla se muestra mucho más clara que en la edición pasada. Simplemente destacar la llamativa actuación del Laureus, que como ya hemos comentado, empezó el mundial con mucha fuerza ganando 3 GPs en las primeras 7 carreras, llegando a intimidar al líder. Su cuarta victoria en la última carrera demuestra que el equipo se ha quedado con ganas de más y que el año que viene seguro será uno de los rivales a tener en cuenta.

También destacar que en cuanto al MOR-through, la herramienta sancionadora más temida de la red, el Grand Mächaka se lleva nada menos que un póker, al haber sancionado en las cuatro primeras ocasiones. Ya llegando al final de la temporada, su rendimiento bajó notablemente y fueron El Alambique Veloz y el F1 Niki Lauda quienes ostentaron semejante honor. Sin embargo, también hay un equipo marcado por la humillante e indeleble señal del más duro de los castigos: el Auto-MOR-through. Como no, el Grand Mächaka también se llevará consigo esta pesada carga hasta el final de los tiempos. Veremos quién se la lleva el año que viene…